domingo, 8 de diciembre de 2013

REFLEXIONES SOBRE EL FRACASO

Hace un par de meses se estrenó la comedia Una cuestión de tiempo, en la que el protagonista tenía la facultad de revivir cualquier instante de su vida para intentar mejorarlo. Reconozco que me encantaría tener la posibilidad de poder regresar a determinados momentos de mi vida y enmendar algún que otro error, o poner en su sitio a determinados elementos a los que permití que me hicieran dudar de mí misma. Además, también tengo que reconocer que me cuesta creer cuando la gente dice que no se arrepiente de nada y repetiría de nuevo su existencia sin cambiar ni una coma. A lo mejor es que yo soy una inconformista o estoy convencida de que todo puede mejorarse, pero yo algunas cosillas sí que variaría.

Lo cierto es que como viajar en el tiempo sigue siendo imposible, la única solución que se me ocurre para superar los malos momentos y alcanzar un cierto bienestar sin estar todo el día dándole vueltas a lo negativo y regodearse en los presuntos errores y fracasos, es aprender a aceptar y adaptarse. Parece fácil, pero lo cierto es que aceptar que hay momentos en que no queda más remedio que rebajar las expectativas vitales porque las circunstancias no acompañan no es tarea sencilla, entre otras cosas porque desde pequeños nos meten en la cabeza que la valía de cada uno va indisolublemente unida a la posición social y laboral y al dinero que se gane, y nadie nos enseña a afrontar el fracaso o la frustración. Precisamente el otro día me llamaba la atención un artículo sobre la pedagogía del fracaso y cómo la gestión del error se ha convertido en asignatura en varias universidades nacionales e internacionales, entre ellas Harvard. La crisis está haciendo que esa palabra tan denostada como fracaso se vea cada vez más como un valor en el currículo, ya que empieza a calar la idea de que solo fracasa quien primero ha tenido el coraje de intentarlo.

Reflexionando seriamente sobre el asunto, la verdad es que solo se pierde el que se ha puesto primero en camino o solo se divorcia quien tuvo el valor de apostar por la vida en pareja, por poner algún ejemplo, pero cuando uno ha invertido mucho de sí mismo en un proyecto vital y éste se derrumba el primer pensamiento del 90% de la gente es "soy una mierda y no valgo para nada". Muchos se quedarán anclados en eso y enmascararán el dolor debajo de mucha rabia y unos pocos entenderán que los seres humanos estamos programados para superar crisis y aprovecharán el supuesto paso atrás para coger impulso. Por desgracia estos últimos son ejemplares contados, gente que por su especial forma de ser entiende que para superar un obstáculo lo fundamental es creer en uno mismo. Personas como el recién fallecido Mandela, que venció a 28 años de trabajos forzados en prisión porque interiorizó que él era el único dueño de su destino. 

Personalmente me encantaría decir que me parezco al líder sudafricano, pero he pasado por muchos momentos de dudas y he caído en la perniciosa tentación de culparme de todos los males del mundo, hasta que un día me planteé si quería pasarme el resto de mi vida enfadada con media humanidad o dedicar mis energías a algo constructivo. Ahora estoy enfrascada en algo tan complicado para mí -perfeccionista, de las que no se permiten ni un error y con un rígido sentido de la justicia- como aprender a ver las cosas desde otro punto de vista, buscando explicaciones alternativas a situaciones con las que no siempre estoy de acuerdo y asumiendo que hay momentos en los que uno no recibe lo que cree merecer porque la vida no siempre es justa. No voy a engañar a nadie diciendo que hacer el esfuerzo de ponerse en la piel de alguien que te ha puteado o te ha hecho sentir un imbécil sea fácil, porque no lo es, ni que no duela tener que plantearse que tal vez alguna de esas cosas por las que llevas años luchando no esté hecha para ti, porque es muy doloroso, pero sí diré que cada día estoy más convencida de que aceptar no es sinónimo de resignarse, sino de aprender a convivir con aquello que no podemos cambiar mientras nos centramos en lo que sí está en nuestra mano. Igual que los médicos recomiendan mantener el cuerpo flexible para evitar lesiones, también deberían enseñar que flexibilizar ideas ayuda a conservar la mente más sana y a interiorizar que la mayor parte de las veces las cosas no son ni blancas ni negras, sino que tienen un montón de matices.

En definitiva, aunque no seamos el protagonista del filme arriba mencionado y, por tanto, no tengamos la capacidad de cambiar el pasado, está manos de cada uno centrarse en su presente y decidir cómo quiere afrontar los malos momentos, si desde el derrotismo y la autocompasión o desde el entendimiento de que lo que hace especial a un ser humano está dentro de él mismo y, por suerte, es independiente de lo que la sociedad entiende por éxito o fracaso. Algo que siempre tuvo muy claro Mandela, que fue capaz de derrotar al apartheid desde la cárcel porque no olvidó quién era y por qué luchaba. 

Ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • Failure / Fallimento - Fracaso
  •  “Success is not final, failure is not fatal: it is the courage to continue that counts.” Winston Churchill. "El éxito no es el final y el fracaso no es fatal: es el coraje de continuar lo que cuenta".
  • “Don't spend time beating on a wall, hoping to transform it into a door.Coco Chanel. "No pierdas el tiempo golpeando un muro, espera que se transforme en una puerta".
  • Success / Successo - Éxito
  • "Il succeso è l'abilità di passare da un fallimento all'altro senza perdere l'entusiasmo". Churchill. "El fracaso es la habilidad de pasar de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo".
  • “I have not failed. I've just found 10,000 ways that won't work." Thomas A. Edison - "No he fracasado. Solo he encontrado 10.000 caminos que no funcionaron".

domingo, 17 de noviembre de 2013

DELITOS A PRECIO DE SALDO

Hace unos días se hizo pública la sentencia del Prestige y tengo que reconocer que, sin haber leído en profundidad todo lo que contiene, no doy crédito a lo visto y oído. Resulta que el mayor desastre ecológico de la historia española -que afectó solo a cientos de kilómetros de costa, paralizó el sector pesquero y acabó con flora y fauna de valor incalculable- no tuvo culpables. Ni la naviera que permitió que esa chatarra se adentrara en alta mar, ni los responsables políticos que dejaron que el barco se hundiera frente a la costa coruñesa...nadie va a pagar por los destrozos multimillonarios ocasionados. Después de una década esperando a que se celebre el juicio, ahora debe ser que ese día Dios no tenía nada mejor que hacer y decidió castigar a los gallegos (y de paso al resto de españoles, que acudieron en masa a limpiar las playas) por sus pecados provocando el hundimiento de un barco cargado con millones de litros de petróleo. Por desgracia, y en mi modesta opinión, no deja de ser un ejemplo más del lamentable sistema judicial español, ese que día sí y día también emite sentencias que a muchos ciudadanos nos hacen sonrojar. Me pregunto que hubiera pasado si en vez de en España, el desastre del Prestige se hubiera producido en costas francesas, estadounidenses o australianas, por poner algún ejemplo.

Dicen que una justicia lenta no es justicia, y aquí si por algo se caracterizan los juzgados es por estar saturados. No sé a ciencia cierta si es un problema de falta de recursos, de la judicialización excesiva de la sociedad en que vivimos o de la inercia de los políticos, que en vez de pensar en el bien común se tiran los trastos a la cabeza cada vez que tienen que renovar los órganos judiciales, o tal vez de todo junto, pero lo que veo es que las cosas de palacio (de justicia) van despacio.Y reconozco que lo que más desazón me provoca no es ya que se tarde 10 años en sentar en el banquillo a Carlos Fabra, otra década en juzgar el Prestige y tropecientos años en acabar la fase de instrucción de casos como los Eres de Andalucía, Gürtel, Nóos, Malaya, Ballena Blanca, Faisán, etc.; lo que de verdad me produce vergüenza es que, después de cientos de millones gastados por parte del Estado, decenas de testigos e informes periciales y desmesuradas peticiones de cárcel e indemnizaciones por responsabilidad civil, todo quede en una sentencia absolutoria o menor a dos años de prisión y en una multa que nunca se paga. Si alguien necesita ejemplos, no hay más que recordar la reciente sentencia del caso Faisán, que no ha resuelto quién fue el chivato que avisó a ETA de que se iba a producir una operación en contra de miembros de la organización terrorista; la parte del caso Malaya de la que Isabel Pantoja ha salido sospechosamente bien parada o la mencionada sentencia del Prestige. Como las comparaciones son odiosas, pero a veces necesarias para poner cada cosa en su sitio, en Estados Unidos tardaron 8 meses en juzgar y condenar a Bernard Madoff a 150 años de prisión por la mayor estafa piramidal de la historia. De haber sido español, este caballero (que solo cometió un fraude valorado en 50.000 millones de dólares) probablemente seguiría en libertad a la espera de juicio y paseándose por las zonas más exclusivas de Madrid, Barcelona o Mallorca sin remordimiento aparente, mientras El Mundo y El País sacaban nuevas informaciones cada día sobre sus presuntas fechorías. Para resumir, sería una nueva versión de Francisco Correa, Félix Millet o Urdangarín.

Otra cosa que siempre me ha llamado mucho la atención es que, a pesar de que casi a diario se tipifica algo como delito, en este país no dimite ni el apuntador. Mientras que en Reino Unido un ministro dejó su cargo por una multa de tráfico y en Alemania otro tuvo que renunciar al puesto por haber plagiado su tesis doctoral, en nuestro país hay cientos de casos de políticos imputados por prevaricación, cohecho, falsedad documental, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y demás lindezas que no solo no presentan su dimisión de forma inmediata e irrevocable, sino que se aferran al puesto con total chulería a la vez que aseguran que todo se debe a una persecución política orquestada por la prensa y la oposición. Y para rematar la faena (y con igual desvergüenza), sus compañeros de partido salen en tropel a defender al susodicho y la honradez de su actuación. Luego que a nadie le extrañe cuando el CIS revela que una de las principales preocupaciones de los españoles son los políticos y la corrupción, eso sin contar con que cada vez es mayor la percepción general de que los que gestionan lo público son una manada de desalmados únicamente preocupados por llenarse los bolsillos. En mi opinión, en todo lo relacionado con la política se debería seguir a pies juntillas aquello que expresó Plutarco en tiempos de los Romanos, "La mujer del Cesar no solo debe ser honrada, sino parecerlo". Porque sinceramente creo que bastante quemada está ya buena parte de la ciudadanía con medidas que, casualmente o no, siempre afectan a las clases menos pudientes, como para que encima muchos políticos (y de paso grandes banqueros y empresarios) vengan a recochinearse del sufrimiento ajeno con declaraciones que a veces rayan la más absoluta insensibilidad y van cargadas de prejuicios y mala baba.

Lo que parece claro es que si jueces, fiscales y políticos quieren recuperar el crédito perdido deberán empezar por poner algo de sentido común en decisiones que atañen no solo a la credibilidad de nuestro país, sino también al bolsillo de todos los ciudadanos, porque cada uno de esos macroprocesos judiciales que se prolongan durante años y acaban en agua de borrajas cuestan miles de euros que estarían mejor invertidos en sanidad, educación, infraestructuras o ayuda a emprendedores, por poner algún ejemplo.

Y ahora os dejo con algo de vocabulario judicial a dos lenguas:
  • Crime / Reato, delitto - Delito
  • Jail sentence / Sentenza di carcere - Pena de prisión
  • To be on probation / Liberazione condizionale - Libertad condicional
  • Caution / Cauzione - Fianza
  • Fraud / Frode, truffa - Fraude, estafa
  • To be charged with doing (sth) / Essere accusato di - Ser acusado, imputado por 
  • Indemnify, Compensate / Indennizare - Indemnizar
  • Voluntarios luchando contra la marea negra del Prestige

domingo, 3 de noviembre de 2013

¿ENTRE TODOS?

El otro día me sorprendió una de esas noticias que provocan cierta perplejidad y, para que engañarnos, bastante envidia: en Suiza van a hacer un reférendum para que los ciudadanos decidan si quieren recibir una renta básica de por vida de 2.000 euros. La propuesta del gobierno helvético pretende evitar que ningún suizo caiga en la pobreza en un país en el que, igualmente, se va a decidir en las urnas si se eleva el salario mínimo a los 3.300 €. Reconozco que mi primer pensamiento fue ¡vaya putada haber nacido en España y no en Suiza!, e inmediatamente me puse a reflexionar sobre lo que significa eso del estado del bienestar.

Me llama la atención que nuestros politicos sigan ligando España a las palabras Sistema de Protección social y Estado del Bienestar, cuando no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que la crisis, o la forma en que los que nos gobiernan la están gestionando, han dejado "en bragas" las pocas prestaciones y ayudas de las que disfrutábamos. Yo no digo que en épocas de vacas flacas no haya que ahorrar (entre otras cosas porque de donde no hay no se puede sacar), pero lo que muchos no entienden es que los brutales recortes en sanidad, educación, ley de dependencia...no se van a recuperar el día que la tan cacareada salida de la crisis llegué a los bolsillos de la gente. Entendería que pidan sacrificios a las clases medias y bajas si los periódicos no estuvieran llenos de casos de corrupción, si determinados sindicatos, patronales, banqueros y partidos políticos no emitieran facturas falsas para justificar comidas multitudinarias de miles de euros, gastos de representación inexistentes, viajes a países exóticos para celebrar una junta de accionistas... Si todo esto no pasara me creería eso de que de la crisis se sale entre todos y que cuando las cosas mejoren nos bajarán los impuestos, volverán a subir los salarios y cada cual recogerá en función de lo sembrado.

Por desgracia no soy tan ingenua. En primer lugar porque cuando este país presumía de músculo económico millones de trabajadores no pasaban de mileuristas, las pensiones eran de las más bajas de Europa y las ayudas sociales eran escasas, puntuales y no se concebían como un derecho de las personas, sino como una limosna social. Eso era antes, porque ahora que las cuentas del Estado sufren de anorexia la situación ha llegado a tal extremo que Cáritas y Banco de Alimentos denunciaron recientemente que 3,7 millones de españoles malviven con menos de 307€ al mes. A la vez (y según Forbes), el número de millonarios ha aumentado en España durante la crisis.

Sinceramente más de una vez me he preguntado qué están haciendo el gobierno y los empresarios para revertir esta situación y generar empleo, a la vez que he intentado imaginármelos profundamente preocupados por todo lo que está pasando... ¡No lo he conseguido! Igual soy yo, pero cuando miro a mi alrededor lo único que veo es que si este país aún no ha explotado es porque la solidaridad y la inmensa labor que están desarrollando Cáritas, Cruz Roja, Bancos de Alimentos y otras Ongs está cubriendo los huecos que nuestro mal llamado sistema del bienestar ha provocado. Últimamente pongo la tele y tengo sentimientos contradictorios. Por una parte, ante los cientos de campañas solidarias que proliferan en los últimos meses (Antena 3 Especial Solidarios; Campaña Un Juguete, Una ilusión; Cruz Roja recogiendo microdonativos para alimentar a miles de niños españoles, etc), la mitad de mí se alegra de que aún quede gente buena en este país, personas generosas que dedican una parte de su dinero o su tiempo a ayudar a otros que lo están pasando muy mal. Mi otra mitad siente desazón y un profundo cabreo con los que han provocado tanta miseria y no hacen nada para paliarla. ¿Cómo es posible que en el programa de TVE "Entre todos" aparezcan casos de familias numerosas con los dos progenitores en paro que no reciben ningún tipo de prestación; o de personas dependientes a las que han recortado drásticamente la ayuda y tienen que ir a mendigar una silla de ruedas; o de madres solteras en paro que ruegan que alguien les done libros o material escolar porque las comunidades autónomas han eliminado las ayudas de libros, comedor, transporte...?

Cada día me queda más claro que ni de los malos momentos se sale entre todos ni, por desgracia, todos saldrán. Y mientras los suizos andan enfrascados en reférendums propios de sociedades ricas y avanzadas, en España una ILP (Iniciativa Legislativa Popular) está recogiendo firmas para que el parlamento apruebe una renta mínima para parados sin ingresos que rondaría los 400€. Como dirán que no hay dinero para semejante "derroche", se me ocurre que la parte de los presupuestos que se dedica a pagar a diputados, senadores y demás políticos se suspenda y se entregue a todas las organizaciones solidarias que Sí están trabajando para impedir que nos convirtamos definitivamente en parte del Tercer Mundo. Y a los pobres profesionales de la política que consideren mi propuesta insolidaria les recordaré que, al igual que a Escarlata O'Hara siempre le quedaba la tierra roja de Tara, ellos (y sus ahorros) siempre tendrán abiertas las puertas de algún paraíso fiscal.

Ahora os dejo con algo de vocabulario social a dos lenguas:
  • Welfare state / Stato del benessere - Estado del bienestar
  • Social policy / Politica sociale - Política social
  • Unemployment benefit / Sussidio di disoccupazione - Prestación por desempleo
  • Living hand to mouth - Vivir en la pobreza
  • Chronic poverty / Povertà cronica - Pobreza crónica
  • Solidarity campaing / Campagna di solidarietá - Campaña solidaria

martes, 8 de octubre de 2013

LA POLÍTICA DEL EGOÍSMO

Hace unos días ví un documental llamado "La historia no contada de los EE.UU" y me dio por pensar en la poca grandeza de miras de los políticos actuales, tanto españoles como foráneos. En él se desvelaban los acuerdos a los que llegaron el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt y Stalin con vistas a la reconstrucción de Europa y de la URSS tras la inminente caída del III Reich de Hitler. El secreto para que Roosevelt acercara posturas con el dictador comunista se debió a su capacidad para empatizar con el sufrimiento ruso, un pueblo capaz de sacrificar a 20 millones de personas durante la guerra con tal de acabar con el peligro nazi. Quien sepa un poco de historia y conozca algo sobre la Guerra Fría, habrá notado que esos acuerdos nunca se materializaron y que EE.UU no incluyó a la URSS en el famoso Plan Marshall para reconstruir Europa. La culpa no fue de la política represora de Stalin, sino más bien de la soberana incompetencia y estrechez de miras de Truman, el político de corta carrera que sustituyó a Roosevelt en la presidencia de EE.UU en 1945.

Viendo lo que pasa en el mundo en los últimos años, con unos políticos europeos incapaces de coordinar una respuesta global que saque al continente de la crisis; con una administración federal norteamericana paralizada por las dificultades de demócratas y republicanos para ponerse de acuerdo en materia económica y sobre la reforma sanitaria; y con unos políticos nacionales más pendientes de lo que pasa en su pueblo que del bien común de todos los españoles...he llegado a la conclusión de que nos gobiernan los Truman, gente carente de empatía y más preocupada por las próximas elecciones que por las próximas generaciones. Lo más triste es que la política no siempre fue así, o al menos eso es lo que se puede ver en la última película de Ken Loach, "El espíritu del 45", en la que se relata la ola solidaria que surgió en Gran Bretaña tras la II Guerra Mundial, responsable de hitos como la creación del Sistema Nacional de Salud. Y yo me preguntó, si Alemania, Francia o Reino Unido fueron capaces de reinventarse después de quedar completamente destruidas, o España fue capaz de modernizarse después de 40 años de dictadura...¿por qué tengo la impresión de los que nos gobiernan han destruído en apenas 5 años lo que tanto esfuerzo costó levantar entre todos?

Sinceramente dudo mucho de que los actuales gobernantes (incluyendo a Merkel) vayan a pasar a la historia como grandes estadistas. Para mí son más parecidos a Golum, eternamente obsesionados por "su tesoro". 
Ese famoso anillo que quitaba el sueño al antiguo hobbit podría sustituirse por un territorio, una idea obsesiva o un presupuesto....la cuestión es que los que mandan no miran más allá de sus intereses. En la antigua y solidaria UE se ha sustituido el sentimiento supranacional por el egoísmo territorial, y donde antes reinaba la democracia hoy campan a sus anchas los partidos neonazis o eurófobos (Grecia, Dinamarca, Reino Unido, Hungría, Holanda, etc). Por desgracia se ha instalado la idea de que el "vecino del sur" se aprovecha del trabajo de los del norte, y así no se llega a ningún sitio. Claro, que con el ejemplo que están dando los políticos italianos, los griegos o los españoles es difícil quitarse determinados prejuicios de la cabeza.

Para no ser menos, por estas tierras no andamos mejor. Mientras que unos se gastan el dinero que no tienen (o que deberían emplear en mejorar la vida de la ciudadanía) en consultas que distraen la atención de los problemas reales (¿por qué no pidieron lo mismo cuando España tenía -o aparentaba tener- las arcas llenas?); otros plantean unos presupuestos en los que se rebajan todas las partidas (incluyendo sanidad, pensiones o educación) menos la de Altos Cargos; los de más abajo viven enfangados entre Eres falsos y sindicatos poco decentes, y los del centro andan más preocupados por cómo afectará a Ana Botella el fracaso olímpico que por la multimillonaria deuda de la capital de España. Si Valle-Inclán -creador del esperpento- levantara la cabeza...pensaría que la realidad siempre supera la ficción.

No sé si sería la solución, pero seguro que a todos nos iría mejor si la empatía fuera unida obligatoriamente al escaño de diputado o al puesto de alcalde. Antes de aprobar copagos sanitarios, hospitalarios, eliminar ayudas de libros a gente que no tiene para comer o determinar que una persona que gana 584 euros no tiene derecho a ningún subsidio, un grupo de políticos deberían verse obligados a vivir con 426 € (cantidad del plan Prepara) durante un mes y, pasado ese tiempo, presentar un informe de conclusiones en el Congreso. A mí me da que otro gallo cantaría...

Mientras llega ese día, que no deja de parecerme una utopía o una quimera, intentaré en lo que a mí misma respecta no convertirme en uno de esos seres insoportables que no es capaz de mirar más allá de donde alcanza su nariz.

Vocabulario a dos lenguas:
  • The Post-war reconstruction / La ricostruzione nel dopoguerra - La reconstrucción después de la guerra
  • Europe is struggling with an important rise of totalitarianism and Europhobia / Europa sta lottando contro l'aumento del totalitarismo e l'Eurofobia
  • Shutdown / Blocco, chiusura - Cierre, bloqueo
  • To reach an agreement / Arrivare a un accordo - Llegar a un acuerdo
  • Empathy, compassion / Empatia - Empatía
  • Selfishness / Egoismo - Egoísmo

lunes, 30 de septiembre de 2013

HERMANA NO HAY MÁS QUE UNA

Una de mis películas favoritas es Sentido y Sensibilidad, aparte de porque tanto Emma Thompson como Kate Winslet me parecen actrices maravillosas, porque cuenta una relación entre hermanas capaz de superar pruebas muy duras.

Pensaba en ello el otro día porque dentro de poco se cumplirán 3 décadas desde que mis padres me hicieron uno de esos regalos que ni la mejor Mastercard es capaz de comprar: nació un terremoto rubio que cambió mi vida (en un sentido positivo) para siempre. Pasé de jugar sola a que una pequeñaja me persiguiera por toda la casa gritando "Llilla, me aburro", a que esos juguetes que siempre cuidé con tanto mimo aparecieran mordisqueados o pintarrajeados, a convertirme en el cerebro de un dúo implacable que no tenía mejor diversión que lanzarse de la cuna a la cama de mis padres...y vuelta a empezar. La verdad es que no recuerdo haberme sentido desplazada, ni haberme meado en la cama para llamar la atención de mamá, tal vez porque durante esos nueve meses también me sentí un poco protagonista, siempre intentando convencer a mi madre para que no permitiera que papá bautizara a mi nuevo hermano/a con nombres tan poco edificantes como Bienvenido/a o Restituto/a.

Ella siempre se ríe cuando le digo, medio en broma, que yo le salvé la vida al evitar que se cayera de la cama siendo un bebé y, que por tanto, está en deuda conmigo. La realidad es que, cuando mis padres la trajeron a casa del hospital, me limité a colocarla en el centro de la cama porque me pareció que estaba demasiado cerca del filo y podía acabar en el suelo. Supongo que fue la forma más sencilla que se me ocurrió de demostrarme a mí misma y a mis papis que asumía de forma gustosa la responsabilidad de ser la hermana mayor. Sinceramente no tengo ni idea de si he cumplido bien con mi papel de "referente", entre otras cosas porque en muchos aspectos no es que no nos parezcamos, sino que somos como dos caras de la misma moneda. Lo que en una está muy agudizado, en la otra está bastante diluido. Un poco como en las dos hermanas que protagonizan el filme antes mencionado, que representarían algo así como la pasión y el raciocinio.

Quizás porque tengo la suerte de que en la misma persona cuento con una hermana y con una amiga, me da mucha pena cuando la gente asegura que no tiene relación con los de su misma sangre, sea cual sea el motivo. Yo -que últimamente ando sumergida en un pozo de pesimismo en lo que respecta a mi desarrollo laboral y personal-, casi nunca he dudado de la lealtad fraterna y, con el tiempo, me he alegrado de que determinados baches me hicieran ser consciente de que lo mejor estaba en el interior (de mi casa). Creo que los que nos conocen bien saben que, aunque una diga A y la otra B, en el fondo compartimos valores y tenemos una concepción parecida de la vida, además de que cuando a una le da por interpretar al temerario Pinocho, la otra se mete en la piel de Pepito Grillo...

Si tuviera que resumir en pocas palabras lo que significa para mí esa niña que puso patas arriba mi vida desde el día que nació debido a su inagotable energía, me apropiaría de una frase de Cabecita Loca, de Amaral: "Eras mi ángel de la guarda, sobrevolando mis horas bajas. Eras la música del alba, la lluvia cuando estalla". Porque en ciertas ocasiones asumo que no es fácil ni entenderme ni aguantarme y, sin embargo, siempre tengo la impresión de que ese ángel está cerca, dispuesto a amortiguar la caída o a brindarme su mano para que me levante.

En esta ocasión dejo de lado el vocabulario a dos lenguas y dedico este pequeño espacio a alguien que se merecería un monumento, pero como yo no se esculpir con la piedra, me limito a usar las palabras para agradecerle tantas cosas....






jueves, 19 de septiembre de 2013

HIJOS DE LA VIOLENCIA

Hace un par de meses, coincidiendo con la sentencia del caso Bretón, leí en Vanity Fair Italia un suceso igualmente escalofriante que me hizo plantearme lo lejos que aún están determinados jueces o sistemas judiciales de comprender que la violencia de género no significa únicamente el que un hombre maltrate a su pareja. Se trataba del asesinato de dos hermanos de 9 y 12 años a manos de su padre, incapaz de asumir que su mujer lo hubiera abandonado después de años de humillaciones y malos tratos. Sin duda, un ejemplo de vendetta llevaba al extremo, un episodio más de esos en los que un "individuo" elige destruir la vida de su ex pareja acabando con lo que ésta más quiere: sus hijos. 

Reconozco que desde que en mi vida hay una personita morena y revoltosa soy más sensible a todo lo que tiene que ver con la infancia, pero aún así mucha gente compartirá mi perplejidad ante sentencias de divorcio o separación que entregan la custodia (o permiten un régimen de visitas) a maltratadores obviando que, aunque un padre no le haya puesto la mano encima a su hijo, haberle obligado a vivir en un ambiente de terror ha convertido a este crío en una víctima más de la violencia. No entiendo que haya jueces, fiscales o abogados que no consideren una amenaza digna de tener en cuenta frases como "me llevo a los críos de vacaciones, pero te los devuelvo muertos", "quizás no pueda acabar contigo, pero te voy a dar donde más te duele"....y hagan informes favorables a señores capaces de patear la cabeza, amenazar con un hacha o intentar atropellar a su pareja o ex pareja. Ahora va a resultar que los hijos de las cientos de víctimas de violencia de género que hay en España o Italia (por poner solo dos ejemplos) son críos de lo más felices, ignorantes de que su papá es lo más parecido a un psicópata. Tal vez piense asi porque aún no he olvidado el día en que una de mis grandes amigas me contó como ella y sus hermanas se escondían debajo de la mesa cada vez que su padre habría la puerta, a pesar de que sabían que a la que arreaba el guantazo era a su madre, entre otras cosas porque era la que se interponía entre la furia de ese "señor" y ellas.

Cuando la violencia de género dejó de ser un problema doméstico y pasó a ser protagonista en telediarios y páginas de los periódicos (lo que sin duda ha contribuido a que se pueda empezar a buscar soluciones, a pesar de la dificultad que esto entraña), empecé a preguntarme por qué muchos hijos ya adultos no habían hecho nada para evitar que su padre maltratara durante décadas a su madre. Escuchando testimonios de esas víctimas colaterales, llegué a la conclusión de que ellos también fueron anulados por el maltratador con una de las armas más poderosas que existen: el miedo. Y me provocó entre vergüenza e indignación escuchar a algunos de esos hijos del maltrato relatar cómo en los años 60 o 70 acompañaron a sus madres a poner una denuncia al cuartel de la Guardia Civil y los propios agentes le respondieron a sus madres "que lo que tenían que hacer era volver a sus casas, que para eso se habían casado". La verdad es que a pocos sorprenderá que este tipo de situaciones se dieran hace años, lo vergonzoso es que aún hoy día haya polícias o jueces (cada día menos, por suerte) que pongan en duda los testimonios de muchas mujeres maltratadas. Y parece que cuanto mayor nivel económico tienen la víctima y el verdugo, mayores probabilidades de que la denuncia caiga en saco roto y el "sinvergüenza" quede impune. Son los privilegios que da el dinero o tener un círculo capaz de cualquier cosa con tal de tapar semejantes escándalos.

Porque otra de las cuestiones que siempre me ha llamado poderosamente la atención es la postura que suele adoptar la familia y el entorno más cercano del denunciado. Quitando casos excepcionales, incluso cuando el maltrato es algo obvio, hay informes médicos, psicológicos y policiales que así lo atestiguan, y los propios críos han sido testigos, muchos familiares del maltratador acosan y coaccionan a la víctima hasta conseguir que retire la denuncia. Tal vez los padres y hermanos de Bretón aleguen que el cuerpo de los niños nunca ha aparecido, lo que para ellos demuestra que es inocente y los niños están en poder de una tercera persona; pero en el caso de los dos hermanos italianos fue el propio padre el que prendió fuego a la casa con sus hijos dentro, como después confesó a la policía. ¿Es posible entonces que a los abuelos o tíos paternos se les ocurra tratar de exculpar a semejante asesino? Sé que en estos casos siempre habrá quien diga "el corazón tiene razones que no entiende la razón", pero yo solo sé que se me saltaron las lágrimas cuando leí la noticia.

Creo que si la protección a la infancia es una de las supuestas prioridades de la sociedad en la que vivimos, no me entra en la cabeza por qué un padre puede ser condenado a cárcel o alejamiento por darle un simple cachete a su hijo en un momento puntual, y en cambio progenitores con condenas por violencia de género o intento de asesinato a sus parejas o ex parejas pueden disfrutar de quince días de vacaciones en compañía de sus hijos. El día que nos entre en la cabeza que la mayor parte de los lobos se esconden dentro de pieles de cordero, tal vez casos como los de los niños de Córdoba no se repitan nunca más.

Y ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • Maltreat, Abuse / Maltrattare - Maltratar
  • Gender violence / Violenza contro le donne - Violencia de género
  • Crime / Delitto, Reato - Delito
  • Domestic abuse / Violenza domestica - Violencia doméstica
  • Joint custody / Affidamento, custodia condivisa - Custodia compartida
  • Violence against children / Violenza contro i bambini - Violencia contra los niños
  • Collateral damages / Danni collaterali - Daños colaterales

lunes, 9 de septiembre de 2013

MIRAR HACIA ADELANTE

Reconozco que me hubiera gustado que nos concedieran los Juegos Olímpicos de 2020, entre otras cosas porque me hacía ilusión llevar a mi pequeña a ver una competición deportiva. No ha podido ser y a muchos se nos ha quedado la misma cara que pondría alguien que lleva años preparando una oposición, ha hecho todos los test, ha seguido todos los consejos y recomendaciones de expertos y, el mismo día del examen, descubre con gran amargura que los puestos ya han sido designados a dedo. Si en 2016 la candidatura fue tan ingenua de pensar que no se cumpliría la regla no escrita de que los Juegos siempre cambian de continente, en 2020 ha perseverado pensando (de nuevo con gran inocencia) que los supuestos "valores" por los que tanto aboga el COI (unos señores privilegiados que posiblemente poco sepan de sacrificio y superación) acabarían venciendo a aquello que mueve el mundo: el DINERO. Porque lo que ha tumbado a Madrid no creo que tenga que ver con el nivel de inglés de Ana Botella, la falta de carisma de nuestros políticos o el dopaje, sino que se resume en que en nuestro proyecto olímpico no caían los billetes de 500 de los árboles o de la Caja Mágica. Creo sinceramente (y no sin cierta amargura) que para volver a contar en la escena internacional tenemos que presentar unas cifras macroeconómicas parecidas a las que nos llevaron a protagonizar ese ficticio "milagro español". No hay nada como una cartera llena para que los demás te tengan en cuenta, el presidente de Estados Unidos incluya tu número en su agenda o la UE se digne en colocar de nuevo a algún español en un puesto de responsabilidad. Como diría mi madre "el mejor amigo son siempre cinco duros en el bolsillo..."

La verdad es que la elección de Tokio me fastidia también por el futuro de los deportistas españoles, esos que se dejan la juventud para conseguir un sueño y no tienen muchas veces ni el material más mínimo para entrenar. Por lo demás, tras el "varapalo" del sábado prefiero quedarme con lo que me dijo una vez mi padre tras una amarga experiencia: "Hija, no hay mal que por bien no venga". Y tal vez bien pensado este "No" puede ser positivo para que los políticos y la sociedad en general nos centremos en lo que, según yo veo, es ahora mismo prioritario: sacar a este país de la crisis sin destrozar las pocas cosas buenas que aún nos quedan.

Hace unos días leía un artículo sobre la importancia que tiene para una sociedad la búsqueda de un objetivo común. El autor consideraba que la organización de unos Juegos siempre unen a la gente porque la obliga a mirar hacia adelante y luchar por una meta. Tal vez sea cierto pero creo que, con independencia de si te "premian" o no con la organización de competiciones deportivas, los españoles sí tenemos una meta común aunque a veces se nos olvide. Igual que cuando uno fracasa en algo después no deja de darle vueltas a lo que pudo hacer mal, como país tenemos que plantearnos qué hemos hecho mal para que en cuatro días la bonita casa que estábamos construyendo (y que era la envidia del vecindario) se haya derrumbado. Porque ya no es solo cuestión de que la macroeconomía mejore y se empiece a crear empleo para frenar la sangría de profesionales que se están marchando fuera o para que la gente no tenga que ir a mendigar a un programa de televisión comida o libros para sus hijos. El objetivo común es no repetir los errores, crear bases sólidas para que la búrbuja inmobiliaria no se repita nunca más y la gente pueda seguir disfrutando en el futuro de sanidad o educación, además de mejorar el funcionamiento de la justicia para que todos los "chorizos" y defraudadores entiendan que el dinero público sí tiene dueño y que robar se paga. 

En mi opinión, como meta común no está mal y nos puede tener bien ocupados en los próximos años, aunque habrá más de uno que prefiera seguir dándole vueltas a lo pobrecitos que somos y a la tirria que nos tienen fuera. No digo que todo el mundo nos tenga simpatía, pero los únicos que podemos revertir esa situación somos nosotros, en nuestra mano está demostrar que la simpatía y el buen rollo que reinan por estas tierras no son sinónimos de falta de seriedad y diligencia. Que para ser un buen profesional no es necesario tener cara de estreñido crónico...

Yo he tomado la decisión de mirar hacia adelante, entre otras cosas porque me estaba empezando a afectar a la salud física y mental darle tantas vueltas al pasado, a si en aquel momento concreto tenía que haber tomado ese camino y no el otro. En vistas de que la memoria me ha jugado alguna mala pasada y no he llegado a ninguna conclusión porque hay cosas que no puedo cambiar, voy a centrar mis energías en ir día a día, que razones para levantarme por las mañanas (por suerte) no me faltan. Y si dudo y me da por volver a las andadas, entonces escucharé A new day has come, de Celine Dion, porque un nuevo día siempre llega, otra cosa es que nos demos cuenta. 

Y ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • Common goal / Obiettivo comune - Meta común
  • "We've nothing to fear but fear itself" - "No tenemos nada que temer, excepto al miedo"
  • Work in team / Lavoro in gruppo - Trabajo en equipo
  • To struggle, To fight / Lottare - Luchar
  • "A goal is a dream with a deadline" / "Uno scopo è un sogno con una data limite" - "Un objetivo no es más que un sueño con una fecha tope"
  • To stumble and get up / Inciampare e alzarsi - Tropezar y levantarse

martes, 27 de agosto de 2013

CAMINANTE NO HAY CAMINO...

Hace unos días leí que el Camino de Santiago está batiendo récord de peregrinos en un año no Xacobeo y me vino a la cabeza mi propia experiencia como caminante. Han pasado bastantes años desde que distintas casualidades me llevaron a coger una mochila y enrolarme en una aventura de más de 300 kilómetros que, en cierto modo, cambió mi concepción de la vida. Aún hoy día recuerdo con cariño las agotadoras caminatas, las noches durmiendo en un saco sobre el duro suelo y cientos de anécdotas compartidas con gente estupenda a la que, por distintas circunstancias, apenas veo en la actualidad pero no he olvidado.

Sinceramente cuando acepté la propuesta de llegar de León a Santiago de Compostela a pie no sabía bien ni qué me movía ni si la experiencia merecería la pena. Día tras día me fui dando cuenta de por qué siempre se compara la vida con un camino, en el que muchas veces la meta no es lo más importante, sino una especie de motor que sirve para dar un paso tras otro. De una forma "práctica" descubrí que cada persona tiene su propio ritmo vital y que querer ir siempre al lado de alguien solo lleva al agotamiento, o porque vas muy lento o muy rápido. Son necesarios los momentos de soledad y recogimiento, las etapas en las que te sientes a tope de energía y vas el primero y los días en los que los pies no dan para más y llegas al albergue con la lengua fuera. Como la vida misma...en la que si miramos alrededor nos daremos cuenta de que mientras nosotros a lo mejor estamos en un momento complicado nuestro mejor amigo/a recoge los frutos del duro trabajo o se ha topado con un golpe de buena suerte.Lo que no ímplica que la tortilla no se pueda girar.

Reconozco que, aún habiendo interiorizado en cierto modo que cada persona es un mundo, a veces me dejo llevar por la tentación de compararme con el prójimo y los resultados son desastrosos. En esos momentos me gustaría parecerme a mi madre (especialista en sacarle lo bueno a todo y mirar lo que tiene y no lo que le falta), pero yo debo ser más masoca y solo me fijo en los que, según mi criterio, son más guapos, más ricos, tienen más éxito...La consecuencia de tanto despropósito mental es que ha habido períodos en los que he llegado a pensar que todo lo que he hecho en mi vida ha sido un fracaso, al que ha podido contribuir inseguridades varias y cierta falta de suerte. Porque la gente que ha llegado a lo más alto suele defender que su éxito se debe únicamente al trabajo duro pero, como decía un día la gran actriz Nuria Espert no sin razón, "yo me encontré con personas que confiaron en mi valía, si no igual no habría llegado tan lejos".

Afortunadamente ( quizás porque he ido madurando o porque la vida me ha hecho un regalo muy grande) últimamente he decidido centrarme un poco más en lo bueno y asumir que "la felicidad ni depende de otros ni es ausencia de dolor, sino un estado íntimo en el que se permanece en sintonía con lo que la vida nos trae". En meses pasados ha traído cosas negativas, de esas que dan aún más rabia por inesperadas e injustas (si es que la vida se puede considerar justa), y ha compensado con otras maravillosas que ayudan a levantarse cada día con una sonrisa. Quizás he empezado a entender que no hay como observar con cierta distancia la propia vida (algo nada sencillo) para darse cuenta de que todo tiene matices, que del camino no se sale indemne, pero el cansancio, las ampollas, el calor y la sed no suelen ser motivos suficientes para que la gente regrese a casa antes de llegar a Santiago y sentir el inmenso placer de recibir la compostela que te acredita como peregrino.

Como escribió el poeta Antonio Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

Ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • Pilgrimage / Pellegrinaggio - Peregrinación
  • Pilgrim / Pellegrino - Peregrino
  • "Be not afraid of going slowly, be afraid only of standing still" - No tengas miedo de ir despacio, sino de quedarte quieto. 
  • To reach a goal / Raggiungere un obiettivo - Llegar a la meta, lograr un objetivo
  • To overcome, to succeed / Avere successo - Tener éxito
  • To struggle with, To fight / Lottare - Luchar (contra, por), esforzarse

viernes, 19 de julio de 2013

EN TODOS LADOS CUECEN HABAS

Después de casi un lustro de crisis, -no sé sabe bien si solo económica y financiera o, como muchos aseguran, sobre todo de valores-, a veces tengo la impresión de que determinados poderes y medios de comunicación nos han "vendido la moto" de que los únicos que lo están pasando fatal porque no han sabido hacer las cosas bien son europeos -poniendo el acento en los vagos, corruptos y juerguistas ciudadanos del sur del continente- y estadounidenses. El resto del mundo, en cambio, no ha dejado de crecer. Ahí están los ejemplos de China, Brasil, Rusia, Chile, Turquía...donde por lo visto deben de caer manzanas de los árboles.

Yo, que tengo la mala costumbre de cuestionarme las cosas y tratar de ir más allá de lo que me cuentan en Españoles por el Mundo (donde sospechosamente todos los que salen tienen una posición económica envidiable!!), me he puesto a pensar que si tan bien van las cosas en medio mundo a qué vienen las protestas en Brasil o Turquía. Porque que los españoles, griegos o portugueses salgan a protestar por los efectos de la crisis no debería extrañar a nadie pero ¿no es el gigante latinoamericano la sexta economía mundial y futuro organizador de Mundial y Juegos Olímpicos?, ¿no es China el espejo en el que se miran las economías europeas?, ¿no es Turquía un ejemplo de democracia islámica y ese socio estratégico al que tanto mima la UE?...

Mirando detenidamente los periódicos en las últimas semanas he llegado a la conclusión de que, de nuevo, los intereses de los grandes organismos internacionales -FMI, G8, Banco Mundial, BCE, etc- van por un lado y lo que preocupa a la gente de a pie va por un lado muy distinto. Mientras que los gobiernos y los que manejan los hilos en los mercados internacionales se frotan las manos con el descomunal crecimiento del PIB brasileño, chino o indio, y con sus teóricamente saneadas cifras macroeconómicas, los ciudadanos salen a la calle a reclamar mejoras que afecten a sus bolsillos. De nuevo la eterna lucha entre la macro y la microeconomía. A nadie debería extrañarle que en tiempos de Twitter -donde un acontecimiento es conocido casi a nivel mundial en cuestión de minutos, incluso en contextos tan complicados como Siria o Egipto-, la gente aproveche el mínimo resquicio para salir a la calle a reclamar cuestiones tan sensibles -y poco glamurosas para algunos- como el acceso a la educación para todos o una sanidad pública de calidad. El problema es que los políticos de hoy día se piensan que seguimos en los tiempos del Imperio Romano, donde aquello del "pan y circo" servía para acallar el descontento social. Ahora han sustituido las peleas de gladiadores por el fútbol o los juegos olímpicos, y se han pensado que los más desfavorecidos se iban a quedar en su casa comiendo piedras pero tan felices porque a 500 metros habían construido un nuevo estadio para albergar una final deportiva. 

No sé si ahora la gente es más lista, más imprudente o es que ha visto mucho cine estadounidense y se ha hecho una idea de lo que significa la democracia y el bienestar, pero parece claro que cada día es más difícil amordazar a la opinión pública y hacerla andar con ruedas de molino. Yo no voy a ser tan ingenua de no reconocer que en España hay un gravísimo problema político y económico -que pasa fundamentalmente por unos niveles de desempleo insostenibles-, pero tampoco me creo que fuera todos vivan como marajás. Lo que no suelen contar en prime-time ni aparece en los informes del FMI es que Brasil (que no dudo que sea una potencia en alza y un estado con muchas cosas maravillosas) es uno de los países más desiguales del mundo, que en China millones de personas trabajan como auténticos esclavos y cualquier sospecha de disidencia se paga con el encierro en alguno campo de reeducación, que en la India es mejor no nacer mujer o que la próspera Turquía ha pasado de ser un estado laico a un país en el que los islamistas cada día tienen más poder. Esas cosas son políticamente incorrectas y lo que les interesa a los que dominan el mundo son las frías cifras.

En conclusión, me gustaría que cuando me ponen como ejemplo de prosperidad a determinados países y tratan de convencerme de que la solución para salir de la crisis en Europa pasa por adoptar el sistema de trabajo de no sé que economía emergente, me hagan una panorámica completa del susodicho país. De esta forma decidiré si me quedo con lo que me ofrecen fuera o apuesto por darle una nueva oportunidad a mi querida España. Porque cada día estoy más convencida de que si en algo se parecen cada vez los países ricos y los que no lo son tanto es en que la igualdad social ha dejado de ser una prioridad para los gobiernos; mientras las clases altas viven cada vez mejor, las clases medias desaparecen poco a poco y se convierten en mano de obra barata. La pena es que mientras en Roma todos los ciudadanos podían acudir al coliseo, en la actualidad disfrutar de un partido de fútbol o una cita olímpica está al alcance de muy pocos. El resto, a conformarnos con la tele y un mendrugo de pan.

jueves, 27 de junio de 2013

REFLEXIONES EDUCATIVAS

Siempre he sido una firme defensora del esfuerzo, seguramente por influencia del ejemplo paterno y de haber interiorizado aquello de "quien algo quiere, algo le cuesta". Siempre he sido de esos alumnos responsables que entregaban las tareas a tiempo y no protestaban por la carga de trabajo, quizás por eso me indigna especialmente comprobar que las sucesivas (y lamentables, en mi opinión) reformas educativas lo único que han hecho ha sido facilitarle la vida a los vagos e intentar que la sociedad interiorice el mensaje de que no se puede suspender a un niño porque si no le provocamos un trauma.

Pensaba en todo esto el otro día a raíz de la que se ha armado con la decisión del ministro de Educación de exigir un 6,5 para obtener una beca. Personalmente estoy de acuerdo en que las calificaciones tengan un peso a la hora de conceder ayudas públicas, pero no en que sean el único elemento a tener en cuenta. En mi modesta opinión sería justo analizar la situación de cada estudiante que solicita una beca y ponderar situación económica, notas y si esa persona compatibiliza estudios y trabajo. Porque no es lo mismo un 8 en una Ingeniería que en otras carreras, ni es comparable el esfuerzo que hace una persona que de la Facultad se va al trabajo o a hacer prácticas que quien de las clases se dirige directamente a su casa. Tampoco creo que haya por qué becar a un estudiante con pocos recursos que suspende todo el curso por falta de interés en vez de a otro con una renta media que saca notas brillantes. Quizás el problema de fondo de la universidad española es que no quiere o no sabe adaptarse al mundo del trabajo. ¿No sería más racional que si en nuestro país sólo hacen falta, pongamos por caso, 1000 periodistas al año, 5000 médicos y 200 maestros el número de plazas en esas carreras se limitara a la demanda real? ¿No es contraproducente formar a un número excesivo de universitarios para luego obligarles a emigrar a Alemania, Francia o Reino Unido en busca de un futuro decente, o para que se conviertan en trabajadores sobrecualificados con contratos precarios y sin ninguna motivación? ¿Por qué los planes de estudio de muchas carreras- entre ellas Periodismo-, en vez de asignaturas prescindibles y absurdas, no incluyen el aprendizaje obligatorio de varios idiomas, el manejo de herramientas de diseño gráfico y la capacidad para desenvolverse delante de una cámara o micrófono? No sé por qué me da que como país nos iria mejor...

Siguiendo con lo del 6,5 me vienen otras dudas. ¿Es lo mismo conseguir esta nota en un colegio privado, donde existe la posibilidad de seleccionar solo a los más aplicados, que en uno de esos colegios públicos víctima de los recortes de profesores, actividades extraescolares y clases de apoyo a alumnos con mayores dificultades, en los que es fácil encontrar a 35 chiquillos en una clase, algunos de los cuales proceden de hogares desestructurados o semianalfabetos? Dejo ahí la pregunta por si el ministro Wert me la responde algún día. De paso también me reafirmo en mi irritación porque se "regale" el título de Bachillerato a quien tiene 3 suspensos y reitero que quien de verdad quiere lograr algo pone toda la carne (o neuronas) en el asador para conseguirlo. 

Ahora os dejo con algo de vocabulario estudiantil a dos lenguas:
  • Highly/Low-skilled / Alta/Bassa qualificazione - Alta/Baja cualificación
  • Marks / Voti - Notas, Calificaciones
  • Scholarship /Borsa di studio - Beca
  • Internship /Company placement - Tirocinio - Prácticas
  • Youth unemployment / Disoccupazione giovanile - Desempleo juvenil
  • Drop out / Abbandono scolastico - Abandono escolar
  • Equality of opportunities / Uguaglianza di opportunità - Igualdad de oportunidades

lunes, 3 de junio de 2013

ODIOSAS COMPARACIONES

Un conocido dicho asegura que las comparaciones son odiosas y personalmente cada día que pasa me siento más identificada con esta afirmación. Estoy convencida de que la mayor parte de las veces la gente las utiliza para humillar o menospreciar al otro, sacando a relucir "como quien no quiere la cosa" defectos que pueden hacer mucho daño al prójimo.

Pensándolo bien, la política no escapa a la fiebre comparativa, aunque en este caso los políticos españoles casi siempre recurren a ella para justificar recortes vergonzosos e incumplimientos de programas electorales. Seguro que todos hemos oído frases del tipo "en el resto de Europa la sanidad se paga", "en los países del norte el IRPF es más elevado", "en Francia o Italia estudiar en la universidad es más caro", "en Alemania tal.." o "en Reino Unido pascual"... Cansinas retahílas diseñadas para que los ciudadanos nos convenzamos de que no hay razón para quejarse, puesto que en todas partes cuecen habas. Muy bien, puestos a comparar tengo la impresión de que a los representantes públicos se les olvidan algunas cuestiones dignas de parangonar con otros países, asuntos que les deberían hacer sonrojar de la vergüenza. 

Ahora que el Banco de España ha sugerido eliminar el Salario Mínimo Interprofesional porque debe ser que dificulta la contratación, el organismo ha omitido que, mientras que en España es de apenas 640€, en países como Francia u Holanda (con cifras de paro que ya quisiéramos) es de 1400€. Si a una pareja española Hacienda les desgrava 230€ al año por cada hijo, en Alemania el estado da una ayuda mensual por cada descendiente hasta que termina la educación obligatoria; mientras que las españolas disfrutan de permisos de maternidad de 16 semanas y se enfrentan a la posibilidad de un despido cada vez que deciden ser madres, alemanas, suecas o noruegas pueden cuidar de su bebé durante un mínimo de 52 semanas, a lo que se une horarios laborales compatibles con la vida familiar y guarderías públicas a disposición de casi toda la población. Si me pongo también podría comparar el precio de la vivienda, la renta per cápita, las pensiones, el IRPF o el IVA (ese que el gobierno quiere subir otra vez porque colocarlo en el 21%, más alto que los países ricos de la UE, no le parece suficiente), pero creo que los españoles saldríamos perdiendo en casi todo. 

También son frecuentes las comparaciones sobre el sistema sanitario o universitario, casualmente lanzadas en tiempos en que el Gobierno ha decidido que no hay nada mejor para ahorrar que desmantelar la sanidad pública (en este caso una de las mejor valoradas del mundo) y condenar a los estudiantes a dejar las carreras a medias por falta de recursos y becas para afrontar subidas de tasas abusivas. Menos les gusta que se hable de la legislación sobre el aborto que rige en países tan "venerados" como Alemania o Francia, no vaya a ser que le saquen los colores al ministro Gallardón y a su cruzada "antiabortista", una maniobra diseñada para que el más "liberal" de los populares se congratule con los votantes más conservadores de su partido. Pero siendo justos, al menos las españolas (no se sabe por cuánto tiempo) no tienen que pasar por el calvario de la joven salvadoreña enferma y embarazada de 23 semanas de un feto sin cerebro a la que el Tribunal Supremo de su país ha prohibido abortar, aún sabiendo que si da a luz tanto ella como el bebé morirán. Muchos en el país centroamericano -que prohibe el aborto en cualquier circunstancia- estarán contentísimos con semejante resolución, pero a mí me parece ilógico e injusto condenar a muerte a una joven alegando que priman los derechos de un feto que no sobrevivirá en ningún caso. Sinceramente me gustaría que algún miembro de esos grupos denominados provida me explicará que c... de vida pretenden proteger en este tipo de casos.

Por último, para quien piense que sólo hablo de lo malo, les diré que estoy orgullosa de que seamos un país de gente solidaria (como está demostrando la crisis), donde la familia aún tiene un papel fundamental y los grupos de ultraderecha no tienen representación parlamentaria -cosa que ocurre en Holanda, Dinamarca o Suecia-, un referente mundial en alta velocidad y energías renovables y un sitio en el que hay talento debajo de cada piedra, aunque por desgracia lo estén echando a patadas.

Y ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • In comparison with / In paragone a - En comparación con 
  • Minimum wage / Stipendio minimo - Salario mínimo interprofesional
  • British Abortion Law / Legge sull'aborto - Ley del aborto
  • Renewable energy / Energie rinnovabili - Energías renovables
  • Maternity leave / Essere in maternità - Baja maternal
  • Comparison are odious / I paragoni son tutti odiosi - Las comparaciones son odiosas

viernes, 26 de abril de 2013

CONEJILLO DE INDIAS

El método Stanislavsky defiende que la única forma de que un actor haga una interpretación creíble pasa porque viva la vida de su personaje y experimente sus emociones. Algo parecido a lo que hizo Daniel Day Lewis cuando interpretó a un parapléjico en Mi Pie Izquierdo, que consistió en pasarse todo el rodaje postrado en una silla de ruedas. 

Vista la situación del país y el fracaso de determinadas políticas y medidas, que no han hecho más que llevar al colapso a millones de españoles que antes se podían permitir pisar un supermercado o hacer 4 comidas al día, se me estaba ocurriendo que a los políticos se les debería exigir experimentar en sus propias carnes las consecuencias de sus decretos, ser algo así como un conejillo de indias de sus propios recortes. De esta forma entenderían de primera mano lo que significa sufrir porque tienes un familiar dependiente al que han eliminado prácticamente todas las ayudas, porque te pasas horas delante de un ordenador rastreando Infojobs, Infoempleo y todos los demás buscadores de trabajo y te sientes más impotente que aquellos aventureros que se iban al Oeste en busca de oro, porque eres un pensionista al que han dejado tiritando y a cargo de varios hijos sin empleo o porque eres uno de esos millones de niños -hijos de padres que antes eran clase media- que apenas hacen una comida al día o dependen de Cáritas para poder tener libros y algo de ropa. Es muy fácil pedir a los demás sacrificios cuando uno vive en su búrbuja, esa en la que un hijo con una deficiencia tiene los mejores cuidados, hay dinero para colegios y sanidad privada y lo que sobra se emplea para abrir una cuenta en Suiza o pasar la Semana Santa esquiando en Baqueira. 

Propongo que cada ministro o diputado que lleve una iniciativa al Congreso que pase por la eliminación de algo derecho (de los demás, por supuesto, porque a ellos la reforma laboral, los desahucios o la ampliación de la edad de jubilación para que nadie tenga una pensión digna no les afecta) protagonice una especie de 21 días. Ruiz Gallardón se pasaría 3 semanas metido en la piel de un padre mileurista que tiene que cuidar de un hijo con una deficiencia grave y al que han eliminado ayudas de la Ley de Dependencia, Fátima Báñez experimentaría la frustración y sufrimiento de una familia en la que todos sus miembros están en paro y a la que ha llegado la carta de embargo, Montoro se metería en la piel de un pequeño empresario que empleó todos sus ahorros en levantar una tienda de barrio y ahora ve como la subida del IVA y el hundimiento consecuente del consumo le abocan al cierre y a Mariano Rajoy le convertiría en un joven licenciado con un master y dos idiomas al que han destrozado todos sus sueños y que está pensando en largarse fuera en busca de un futuro que aquí se antoja una utopía. Son sólo algunos de los ejemplos que se me ocurren, porque tendría estopa que repartir para todos, con independencia de siglas o ideologías.

Mientras ese día llega (lo que veo tan fáctible como que todos los Urdangarines, Julián Múñoz, Juan Antonio Roca y compañía que hay en este país devuelvan lo robado o que los angelitos de ETA pidan perdón e indemnicen a sus víctimas) yo voy a seguir buscando la lámpara de Aladino, a ver si se me aparece el genio y me concede un deseo -no pido 3 porque me parece egoísta-. Tengo claro cuál pediría, pero me lo quedo para mí no vaya a ser que Hacienda me acuse de evasión de deseos o algo por el estilo.

Después de esto habrá quien piense que me falta un tornillo. En ese caso me defenderé diciendo que si hubiera perdido la chaveta tal vez ya habría adquirido un muñeco de hacer vudú o alguna barbaridad por el estilo. En lugar de eso me ha dado por analizar lo que pasa a mi alrededor y evitar de esta forma que se me atrofie el cerebro y empiece a ver gigantes donde realmente hay molinos de viento. 


domingo, 7 de abril de 2013

EL LADO HAMBRIENTO DE LAS COSAS

Vivimos en un mundo de paradojas. Hace unos días se celebró en Madrid una Reunión de alto nivel sobre el Hambre, organizada por la ONU, para buscar soluciones para un problema que afecta a la mitad de la humanidad. Mientras, leía en un periódico la polémica suscitada por el último libro de recetas de Gwyneth Paltrow, en el que la oscarizada actriz reconoce que prohibe a sus hijos tomar hidratos de carbono, y veía con curiosidad (y cierta repulsión) un reportaje televisivo sobre la dieta de la sonda, el último grito entre los que se creen esos de las "dietas milagro".

Paradójico, y bastante triste, me parece que mientras millones de personas se mueren literalmente de hambre a la vez que solo 100.000 ciudadanos poseen el 20% de la riqueza mundial, en el mundo desarrollado otros decidan morirse de hambre en nombre de un bien superior llamado delgadez. He hecho dietas a lo largo de mi vida y en algún momento hubiera vendido mi alma al diablo por tener la talla 38, convencida de que la "felicidad" pasa por los dichosos 90-60-90. Ahora me he debido de volver más sabia y, aún reconociendo que la apariencia física es importante y ayuda a la autoestima, no estoy dispuesta a ingerir 300 calorías diarias para adelgazar 10 kilos en un mes y recuperar 15 al mes siguiente. Estoy convencida de que en todos los aspectos de la vida lo que perdura exige un sacrifício previo, por lo que soy más partidaria de aprender a comer bien y sudar la camiseta. Aún así, respeto a quien quiera seguir el ejemplo de esas estrellas de cine perennemente a dieta que, una nueva paradoja, participan en campañas para erradicar el hambre en África. 

Dicho esto, lo que no entenderé nunca es que determinadas obsesiones tengan como víctimas colaterales a los niños. Una cosa es enseñarles a comer de todo y ponerles límites a la hora de ingerir golosinas, y otra bien distinta prohibir a un crío de 6 años tomar huevos, patatas o pasta. Luego que nadie se extrañe si esos niños piden de regalo a los 15 una liposucción o un aumento de tetas.

En cuanto al Hambre, creo que por desgracia nunca se solucionará porque hay demasiados intereses por medio. A los países ricos y a las grandes corporaciones les viene muy bien tener mano de obra barata y materias primas que expoliar sin problemas; a la vez limpian su conciencia organizando conferencias para erradicar la pobreza en las que se comprometen a sabiendas de que ni siquiera van a ser capaces de donar un 0,7 por ciento a labores humanitarias. Si de verdad les repugnará ver a un bebé con el viente hinchado por la desnutrición, empezarían por eliminar los paraísos fiscales. Pero eso es un milagro aún más difícil de creer que la dieta de la sonda, la disociada o la de la alcachofa...

Ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • Hunger / Fame - El Hambre (To be hungry / Avere fame, essere affamato - Tener hambre)
  • Malnutrition / Malnutrizione - Malnutrición
  • Poverty / Povertà - Pobreza
  • Healthy diet for losing weight / Dieta sana per dimagrire - Dieta sana para adelgazar
  • Tax paradise, tax haven / Paradiso fiscale - Paraíso fiscal
  • Miracle diets / Dieta miracolo - Dietas milagro

domingo, 31 de marzo de 2013

HÉROES COTIDIANOS

Nunca he creído en los héroes, pero sí que pienso que hay personas con una mayor grandeza que el resto, capaces de anteponer el interés colectivo o la defensa de los derechos humanos a su propio egoísmo, llamémosles Gandhi, Martin Luther King, la Madre Teresa de Calcuta o Nelson Mandela, por poner ejemplos conocidos. Salvando las distancias, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca podría ser una buena muestra de que cuando la gente deja de mirarse el ombligo y se une es más fácil cambiar lo que está mal o es a todas luces injusto.

Me ha dado por pensar en este grupo -y en su cara visible, Ada Colau- a raíz de la que se ha armado con eso que llaman escrache. Yo no voy a defender que ir a casa de un diputado a intentar coaccionarle para que vote a favor de la Iniciativa Legislativa Popular sobre la Ley Hipotecaria esté bien, pero que a nadie se le olvide que es en muchas ocasiones la única forma que tiene el pueblo llano de acercarse a sus representantes políticos. Y tampoco pasemos por alto que los grandes banqueros y empresarios tienen formas mucho más sútiles pero eficaces de presionar a los políticos para que no saquen adelante reformas que beneficiarían a la mayoría...pero no a ellos. Les basta con una llamada al señor Rajoy o a Luis de Guindos. Tampoco sé si es cierto que Colau y la Plataforma han apoyado a presos de ETA, pero sospecho que como han sido capaces de sacarle los colores al estado español -no hay más que mirar la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre la Ley Hipotecaria- y llevar a primera plana de todos los diarios nacionales e internacionales el problema de los desahucios, los que manejan los hilos han decidido movilizarse, y para ello nada mejor que una campaña de desprestigio en sus medios afines. Si unos señores que defienden cambios en la ley para que alguien que ha dejado de pagar su hipoteca por causas justificadas no pierda su casa, se quede con una deuda perpetua y, de paso, sin futuro, no estuvieran tocándole los co... a los que tienen la pasta, a nadie le importaría de dónde proceden asociaciones como Stop Desahucios.

Anoche veía un debate sobre el escrache a los políticos y las propuestas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (dación en pago y aumento del alquiler social, entre otras) y llegué a la desasosegante -o realista- conclusión de que la gente que tiene más dinero nunca se va a poner en la piel de un simple trabajador que firmó una hipoteca llena de clausulas abusivas, perdió su trabajo y acabó quedándose sin un techo. Siempre alegan que antes de firmar hay que leerse la letra pequeña. Estoy de acuerdo con esto último (y con que cada uno tiene que ser responsable con las decisiones que toma), pero matizaría que los bancos deberían estar obligados a explicar de forma clara y sencilla a ciudadanos que no tienen ninguna noción de derecho o economía qué significa lo que están firmando. Porque para unas entidades que tienen todo tipo de asesores resulta de los más sencillo engañar a la gente corriente con un lenguaje rebuscado y pomposo y luego lavarse las manos diciendo que la culpa es suya por haber firmado. 

Yo, mientras no me demuestren lo contrario, me sentiré más identificada con lo que defiende la señora Colau que con algunos de esos diputados que entraron en política sin ninguna experiencia profesional previa, han ascendido a base de arrimarse al sol que más calienta y van a los plenos a insultar a la ciudadanía o a jugar a hundir la flota. 

Tras esta reflexión, os dejo con algo de vocabulario económico a dos lenguas:
  • Housing Mortgage / Mutuo - Hipoteca
  • Bank Loan / Prestito bancario - Préstamo
  • Bust / Fallimento - Quiebra
  • Housing bubble - Bolla immobiliare - Búrbuja inmobiliaria
  • Debt / Debito - Deuda
  • Eviction / Sfratto - Desahucio