domingo, 31 de marzo de 2013

HÉROES COTIDIANOS

Nunca he creído en los héroes, pero sí que pienso que hay personas con una mayor grandeza que el resto, capaces de anteponer el interés colectivo o la defensa de los derechos humanos a su propio egoísmo, llamémosles Gandhi, Martin Luther King, la Madre Teresa de Calcuta o Nelson Mandela, por poner ejemplos conocidos. Salvando las distancias, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca podría ser una buena muestra de que cuando la gente deja de mirarse el ombligo y se une es más fácil cambiar lo que está mal o es a todas luces injusto.

Me ha dado por pensar en este grupo -y en su cara visible, Ada Colau- a raíz de la que se ha armado con eso que llaman escrache. Yo no voy a defender que ir a casa de un diputado a intentar coaccionarle para que vote a favor de la Iniciativa Legislativa Popular sobre la Ley Hipotecaria esté bien, pero que a nadie se le olvide que es en muchas ocasiones la única forma que tiene el pueblo llano de acercarse a sus representantes políticos. Y tampoco pasemos por alto que los grandes banqueros y empresarios tienen formas mucho más sútiles pero eficaces de presionar a los políticos para que no saquen adelante reformas que beneficiarían a la mayoría...pero no a ellos. Les basta con una llamada al señor Rajoy o a Luis de Guindos. Tampoco sé si es cierto que Colau y la Plataforma han apoyado a presos de ETA, pero sospecho que como han sido capaces de sacarle los colores al estado español -no hay más que mirar la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre la Ley Hipotecaria- y llevar a primera plana de todos los diarios nacionales e internacionales el problema de los desahucios, los que manejan los hilos han decidido movilizarse, y para ello nada mejor que una campaña de desprestigio en sus medios afines. Si unos señores que defienden cambios en la ley para que alguien que ha dejado de pagar su hipoteca por causas justificadas no pierda su casa, se quede con una deuda perpetua y, de paso, sin futuro, no estuvieran tocándole los co... a los que tienen la pasta, a nadie le importaría de dónde proceden asociaciones como Stop Desahucios.

Anoche veía un debate sobre el escrache a los políticos y las propuestas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (dación en pago y aumento del alquiler social, entre otras) y llegué a la desasosegante -o realista- conclusión de que la gente que tiene más dinero nunca se va a poner en la piel de un simple trabajador que firmó una hipoteca llena de clausulas abusivas, perdió su trabajo y acabó quedándose sin un techo. Siempre alegan que antes de firmar hay que leerse la letra pequeña. Estoy de acuerdo con esto último (y con que cada uno tiene que ser responsable con las decisiones que toma), pero matizaría que los bancos deberían estar obligados a explicar de forma clara y sencilla a ciudadanos que no tienen ninguna noción de derecho o economía qué significa lo que están firmando. Porque para unas entidades que tienen todo tipo de asesores resulta de los más sencillo engañar a la gente corriente con un lenguaje rebuscado y pomposo y luego lavarse las manos diciendo que la culpa es suya por haber firmado. 

Yo, mientras no me demuestren lo contrario, me sentiré más identificada con lo que defiende la señora Colau que con algunos de esos diputados que entraron en política sin ninguna experiencia profesional previa, han ascendido a base de arrimarse al sol que más calienta y van a los plenos a insultar a la ciudadanía o a jugar a hundir la flota. 

Tras esta reflexión, os dejo con algo de vocabulario económico a dos lenguas:
  • Housing Mortgage / Mutuo - Hipoteca
  • Bank Loan / Prestito bancario - Préstamo
  • Bust / Fallimento - Quiebra
  • Housing bubble - Bolla immobiliare - Búrbuja inmobiliaria
  • Debt / Debito - Deuda
  • Eviction / Sfratto - Desahucio

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