domingo, 24 de marzo de 2013

JUSTICIA O VENDETTA

Me pone nerviosa la violencia, sin embargo tengo que reconocer mi predilección por las novelas de crímenes y suspense, especialmente las de las escritoras suecas. En casi todas ellas el leit motiv del asesino es la venganza, lo que en muchas ocasiones lleva a prenguntarse si el muerto no habrá recibido su justo merecido. Y es que visto desde fuera es muy fácil defender el papel de la policía y de los jueces, pero cuando a uno le han arrebatado lo que más quiere fantasear con el "ojo por ojo, diente por diente" se antoja lo más natural.

Quizás por eso admiro profundamente a las víctimas del terrorismo y a esos padres que han perdido a sus hijos en crímenes atroces y que, a pesar del dolor, son capaces de salir a la calle para pedir justicia y no venganza. En estos días el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo está estudiando la legalidad de la "doctrina Parot", que hace que terroristas sanguinarios no puedan beneficiarse tan fácilmente de la reducción de penas. A pesar de que parece lógico que un individuo que ha matado a sangre fría a 15 personas usando métodos tan expeditivos como el coche bomba o el tiro en la cabeza cumpla el máximo previsto en la ley, que son 40 años en casos de terrorismo, algunos defiende que esta medida va en contra de los derechos humanos de semejante angelito. Lo que puede parecer un despróposito se entiende mejor cuando se descubre que los principales defensores de los derechos de sanguinarios asesinos como Inés del Río o De Juana Chaos son EHBildu, cuya portavoz en la Cámara vasca aseguró hace días que la muerte de Fernando Buesa (asesinado junto a su escolta tras la explosión de un coche bomba en el año 2000) "era una muerte política". 

No voy a adentrarme en las causas que llevan a la gente a votar por determinados partidos políticos porque sinceramente no las entiendo, pero me sorprenden menos después de haber leído un reportaje sobre el apoyo que recibió Hitler del pueblo alemán antes y durante la II Guerra Mundial. Lo que sí entiendo es la defensa que el estado español ha hecho de la doctrina Parot, preguntando al Tribunal Europeo si es lo mismo un asesinato que 100, y estoy de acuerdo con el razonamiento de Rosa Diez, quien aseguró que si los derechos humanos de los asesinos colisionan con los de las víctimas, entonces se deben proteger los derechos de éstas.

Defiendo que lo ideal es vivir en un estado de derecho, si no tal vez estoy sería la jungla y cada uno se tomaría la justicia por su mano, pero que no intenten hacerme tragar con ruedas de molino diciéndome que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos. Sobre el papel tal vez, pero para mí no son iguales la hermana de Miguel Ángel Blanco, Irene Villa, Maite Pagazaurtundua o Pilar Manjón -todos ellos familiares o directamente víctimas del terrorismo- que los desalmados que idearon o ejecutaron sus asesinatos, por mucho que algunas asociaciones vascas se empeñen en denunciar el "sufrimiento" de los presos de ETA.

Algunos pensarán que soy políticamente incorrecta, pero estoy segura de que a mucha gente se le abrirán las carnes de pensar que por algunos pueblos vascos se pasean impunemente señores que no han dudado en dedicar su vida al crimen. Suerte que tienen de que la mayor parte de sus víctimas sean personas civilizadas y no hayan decidido emular al protagonista de Gladiator.

Ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • Human rigths / Diritti umani - Derechos humanos
  • Life imprisonment / Ergastolo - Cadena perpetua
  • To convict / Condannare - Condenar 
  • Car bomb / Macchina bomba - Coche bomba
  • Vengeance, revenge / Vendetta - Venganza
  • Terrorist group / Gruppo Terroristico - Grupo terrorista


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