Vivimos en un mundo de paradojas. Hace unos días se celebró en Madrid una Reunión de alto nivel sobre el Hambre, organizada por la ONU, para buscar soluciones para un problema que afecta a la mitad de la humanidad. Mientras, leía en un periódico la polémica suscitada por el último libro de recetas de Gwyneth Paltrow, en el que la oscarizada actriz reconoce que prohibe a sus hijos tomar hidratos de carbono, y veía con curiosidad (y cierta repulsión) un reportaje televisivo sobre la dieta de la sonda, el último grito entre los que se creen esos de las "dietas milagro".
Paradójico, y bastante triste, me parece que mientras millones de personas se mueren literalmente de hambre a la vez que solo 100.000 ciudadanos poseen el 20% de la riqueza mundial, en el mundo desarrollado otros decidan morirse de hambre en nombre de un bien superior llamado delgadez. He hecho dietas a lo largo de mi vida y en algún momento hubiera vendido mi alma al diablo por tener la talla 38, convencida de que la "felicidad" pasa por los dichosos 90-60-90. Ahora me he debido de volver más sabia y, aún reconociendo que la apariencia física es importante y ayuda a la autoestima, no estoy dispuesta a ingerir 300 calorías diarias para adelgazar 10 kilos en un mes y recuperar 15 al mes siguiente. Estoy convencida de que en todos los aspectos de la vida lo que perdura exige un sacrifício previo, por lo que soy más partidaria de aprender a comer bien y sudar la camiseta. Aún así, respeto a quien quiera seguir el ejemplo de esas estrellas de cine perennemente a dieta que, una nueva paradoja, participan en campañas para erradicar el hambre en África.
Dicho esto, lo que no entenderé nunca es que determinadas obsesiones tengan como víctimas colaterales a los niños. Una cosa es enseñarles a comer de todo y ponerles límites a la hora de ingerir golosinas, y otra bien distinta prohibir a un crío de 6 años tomar huevos, patatas o pasta. Luego que nadie se extrañe si esos niños piden de regalo a los 15 una liposucción o un aumento de tetas.
En cuanto al Hambre, creo que por desgracia nunca se solucionará porque hay demasiados intereses por medio. A los países ricos y a las grandes corporaciones les viene muy bien tener mano de obra barata y materias primas que expoliar sin problemas; a la vez limpian su conciencia organizando conferencias para erradicar la pobreza en las que se comprometen a sabiendas de que ni siquiera van a ser capaces de donar un 0,7 por ciento a labores humanitarias. Si de verdad les repugnará ver a un bebé con el viente hinchado por la desnutrición, empezarían por eliminar los paraísos fiscales. Pero eso es un milagro aún más difícil de creer que la dieta de la sonda, la disociada o la de la alcachofa...
Ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
En cuanto al Hambre, creo que por desgracia nunca se solucionará porque hay demasiados intereses por medio. A los países ricos y a las grandes corporaciones les viene muy bien tener mano de obra barata y materias primas que expoliar sin problemas; a la vez limpian su conciencia organizando conferencias para erradicar la pobreza en las que se comprometen a sabiendas de que ni siquiera van a ser capaces de donar un 0,7 por ciento a labores humanitarias. Si de verdad les repugnará ver a un bebé con el viente hinchado por la desnutrición, empezarían por eliminar los paraísos fiscales. Pero eso es un milagro aún más difícil de creer que la dieta de la sonda, la disociada o la de la alcachofa...
Ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
- Hunger / Fame - El Hambre (To be hungry / Avere fame, essere affamato - Tener hambre)
- Malnutrition / Malnutrizione - Malnutrición
- Poverty / Povertà - Pobreza
- Healthy diet for losing weight / Dieta sana per dimagrire - Dieta sana para adelgazar
- Tax paradise, tax haven / Paradiso fiscale - Paraíso fiscal
- Miracle diets / Dieta miracolo - Dietas milagro

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