lunes, 3 de junio de 2013

ODIOSAS COMPARACIONES

Un conocido dicho asegura que las comparaciones son odiosas y personalmente cada día que pasa me siento más identificada con esta afirmación. Estoy convencida de que la mayor parte de las veces la gente las utiliza para humillar o menospreciar al otro, sacando a relucir "como quien no quiere la cosa" defectos que pueden hacer mucho daño al prójimo.

Pensándolo bien, la política no escapa a la fiebre comparativa, aunque en este caso los políticos españoles casi siempre recurren a ella para justificar recortes vergonzosos e incumplimientos de programas electorales. Seguro que todos hemos oído frases del tipo "en el resto de Europa la sanidad se paga", "en los países del norte el IRPF es más elevado", "en Francia o Italia estudiar en la universidad es más caro", "en Alemania tal.." o "en Reino Unido pascual"... Cansinas retahílas diseñadas para que los ciudadanos nos convenzamos de que no hay razón para quejarse, puesto que en todas partes cuecen habas. Muy bien, puestos a comparar tengo la impresión de que a los representantes públicos se les olvidan algunas cuestiones dignas de parangonar con otros países, asuntos que les deberían hacer sonrojar de la vergüenza. 

Ahora que el Banco de España ha sugerido eliminar el Salario Mínimo Interprofesional porque debe ser que dificulta la contratación, el organismo ha omitido que, mientras que en España es de apenas 640€, en países como Francia u Holanda (con cifras de paro que ya quisiéramos) es de 1400€. Si a una pareja española Hacienda les desgrava 230€ al año por cada hijo, en Alemania el estado da una ayuda mensual por cada descendiente hasta que termina la educación obligatoria; mientras que las españolas disfrutan de permisos de maternidad de 16 semanas y se enfrentan a la posibilidad de un despido cada vez que deciden ser madres, alemanas, suecas o noruegas pueden cuidar de su bebé durante un mínimo de 52 semanas, a lo que se une horarios laborales compatibles con la vida familiar y guarderías públicas a disposición de casi toda la población. Si me pongo también podría comparar el precio de la vivienda, la renta per cápita, las pensiones, el IRPF o el IVA (ese que el gobierno quiere subir otra vez porque colocarlo en el 21%, más alto que los países ricos de la UE, no le parece suficiente), pero creo que los españoles saldríamos perdiendo en casi todo. 

También son frecuentes las comparaciones sobre el sistema sanitario o universitario, casualmente lanzadas en tiempos en que el Gobierno ha decidido que no hay nada mejor para ahorrar que desmantelar la sanidad pública (en este caso una de las mejor valoradas del mundo) y condenar a los estudiantes a dejar las carreras a medias por falta de recursos y becas para afrontar subidas de tasas abusivas. Menos les gusta que se hable de la legislación sobre el aborto que rige en países tan "venerados" como Alemania o Francia, no vaya a ser que le saquen los colores al ministro Gallardón y a su cruzada "antiabortista", una maniobra diseñada para que el más "liberal" de los populares se congratule con los votantes más conservadores de su partido. Pero siendo justos, al menos las españolas (no se sabe por cuánto tiempo) no tienen que pasar por el calvario de la joven salvadoreña enferma y embarazada de 23 semanas de un feto sin cerebro a la que el Tribunal Supremo de su país ha prohibido abortar, aún sabiendo que si da a luz tanto ella como el bebé morirán. Muchos en el país centroamericano -que prohibe el aborto en cualquier circunstancia- estarán contentísimos con semejante resolución, pero a mí me parece ilógico e injusto condenar a muerte a una joven alegando que priman los derechos de un feto que no sobrevivirá en ningún caso. Sinceramente me gustaría que algún miembro de esos grupos denominados provida me explicará que c... de vida pretenden proteger en este tipo de casos.

Por último, para quien piense que sólo hablo de lo malo, les diré que estoy orgullosa de que seamos un país de gente solidaria (como está demostrando la crisis), donde la familia aún tiene un papel fundamental y los grupos de ultraderecha no tienen representación parlamentaria -cosa que ocurre en Holanda, Dinamarca o Suecia-, un referente mundial en alta velocidad y energías renovables y un sitio en el que hay talento debajo de cada piedra, aunque por desgracia lo estén echando a patadas.

Y ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
  • In comparison with / In paragone a - En comparación con 
  • Minimum wage / Stipendio minimo - Salario mínimo interprofesional
  • British Abortion Law / Legge sull'aborto - Ley del aborto
  • Renewable energy / Energie rinnovabili - Energías renovables
  • Maternity leave / Essere in maternità - Baja maternal
  • Comparison are odious / I paragoni son tutti odiosi - Las comparaciones son odiosas

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