El otro día me sorprendió una de esas noticias que provocan cierta perplejidad y, para que engañarnos, bastante envidia: en Suiza van a hacer un reférendum para que los ciudadanos decidan si quieren recibir una renta básica de por vida de 2.000 euros. La propuesta del gobierno helvético pretende evitar que ningún suizo caiga en la pobreza en un país en el que, igualmente, se va a decidir en las urnas si se eleva el salario mínimo a los 3.300 €. Reconozco que mi primer pensamiento fue ¡vaya putada haber nacido en España y no en Suiza!, e inmediatamente me puse a reflexionar sobre lo que significa eso del estado del bienestar.
Me llama la atención que nuestros politicos sigan ligando España a las palabras Sistema de Protección social y Estado del Bienestar, cuando no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que la crisis, o la forma en que los que nos gobiernan la están gestionando, han dejado "en bragas" las pocas prestaciones y ayudas de las que disfrutábamos. Yo no digo que en épocas de vacas flacas no haya que ahorrar (entre otras cosas porque de donde no hay no se puede sacar), pero lo que muchos no entienden es que los brutales recortes en sanidad, educación, ley de dependencia...no se van a recuperar el día que la tan cacareada salida de la crisis llegué a los bolsillos de la gente. Entendería que pidan sacrificios a las clases medias y bajas si los periódicos no estuvieran llenos de casos de corrupción, si determinados sindicatos, patronales, banqueros y partidos políticos no emitieran facturas falsas para justificar comidas multitudinarias de miles de euros, gastos de representación inexistentes, viajes a países exóticos para celebrar una junta de accionistas... Si todo esto no pasara me creería eso de que de la crisis se sale entre todos y que cuando las cosas mejoren nos bajarán los impuestos, volverán a subir los salarios y cada cual recogerá en función de lo sembrado.
Por desgracia no soy tan ingenua. En primer lugar porque cuando este país presumía de músculo económico millones de trabajadores no pasaban de mileuristas, las pensiones eran de las más bajas de Europa y las ayudas sociales eran escasas, puntuales y no se concebían como un derecho de las personas, sino como una limosna social. Eso era antes, porque ahora que las cuentas del Estado sufren de anorexia la situación ha llegado a tal extremo que Cáritas y Banco de Alimentos denunciaron recientemente que 3,7 millones de españoles malviven con menos de 307€ al mes. A la vez (y según Forbes), el número de millonarios ha aumentado en España durante la crisis.
Sinceramente más de una vez me he preguntado qué están haciendo el gobierno y los empresarios para revertir esta situación y generar empleo, a la vez que he intentado imaginármelos profundamente preocupados por todo lo que está pasando... ¡No lo he conseguido! Igual soy yo, pero cuando miro a mi alrededor lo único que veo es que si este país aún no ha explotado es porque la solidaridad y la inmensa labor que están desarrollando Cáritas, Cruz Roja, Bancos de Alimentos y otras Ongs está cubriendo los huecos que nuestro mal llamado sistema del bienestar ha provocado. Últimamente pongo la tele y tengo sentimientos contradictorios. Por una parte, ante los cientos de campañas solidarias que proliferan en los últimos meses (Antena 3 Especial Solidarios; Campaña Un Juguete, Una ilusión; Cruz Roja recogiendo microdonativos para alimentar a miles de niños españoles, etc), la mitad de mí se alegra de que aún quede gente buena en este país, personas generosas que dedican una parte de su dinero o su tiempo a ayudar a otros que lo están pasando muy mal. Mi otra mitad siente desazón y un profundo cabreo con los que han provocado tanta miseria y no hacen nada para paliarla. ¿Cómo es posible que en el programa de TVE "Entre todos" aparezcan casos de familias numerosas con los dos progenitores en paro que no reciben ningún tipo de prestación; o de personas dependientes a las que han recortado drásticamente la ayuda y tienen que ir a mendigar una silla de ruedas; o de madres solteras en paro que ruegan que alguien les done libros o material escolar porque las comunidades autónomas han eliminado las ayudas de libros, comedor, transporte...?
Cada día me queda más claro que ni de los malos momentos se sale entre todos ni, por desgracia, todos saldrán. Y mientras los suizos andan enfrascados en reférendums propios de sociedades ricas y avanzadas, en España una ILP (Iniciativa Legislativa Popular) está recogiendo firmas para que el parlamento apruebe una renta mínima para parados sin ingresos que rondaría los 400€. Como dirán que no hay dinero para semejante "derroche", se me ocurre que la parte de los presupuestos que se dedica a pagar a diputados, senadores y demás políticos se suspenda y se entregue a todas las organizaciones solidarias que Sí están trabajando para impedir que nos convirtamos definitivamente en parte del Tercer Mundo. Y a los pobres profesionales de la política que consideren mi propuesta insolidaria les recordaré que, al igual que a Escarlata O'Hara siempre le quedaba la tierra roja de Tara, ellos (y sus ahorros) siempre tendrán abiertas las puertas de algún paraíso fiscal.
Ahora os dejo con algo de vocabulario social a dos lenguas:
Por desgracia no soy tan ingenua. En primer lugar porque cuando este país presumía de músculo económico millones de trabajadores no pasaban de mileuristas, las pensiones eran de las más bajas de Europa y las ayudas sociales eran escasas, puntuales y no se concebían como un derecho de las personas, sino como una limosna social. Eso era antes, porque ahora que las cuentas del Estado sufren de anorexia la situación ha llegado a tal extremo que Cáritas y Banco de Alimentos denunciaron recientemente que 3,7 millones de españoles malviven con menos de 307€ al mes. A la vez (y según Forbes), el número de millonarios ha aumentado en España durante la crisis.
Sinceramente más de una vez me he preguntado qué están haciendo el gobierno y los empresarios para revertir esta situación y generar empleo, a la vez que he intentado imaginármelos profundamente preocupados por todo lo que está pasando... ¡No lo he conseguido! Igual soy yo, pero cuando miro a mi alrededor lo único que veo es que si este país aún no ha explotado es porque la solidaridad y la inmensa labor que están desarrollando Cáritas, Cruz Roja, Bancos de Alimentos y otras Ongs está cubriendo los huecos que nuestro mal llamado sistema del bienestar ha provocado. Últimamente pongo la tele y tengo sentimientos contradictorios. Por una parte, ante los cientos de campañas solidarias que proliferan en los últimos meses (Antena 3 Especial Solidarios; Campaña Un Juguete, Una ilusión; Cruz Roja recogiendo microdonativos para alimentar a miles de niños españoles, etc), la mitad de mí se alegra de que aún quede gente buena en este país, personas generosas que dedican una parte de su dinero o su tiempo a ayudar a otros que lo están pasando muy mal. Mi otra mitad siente desazón y un profundo cabreo con los que han provocado tanta miseria y no hacen nada para paliarla. ¿Cómo es posible que en el programa de TVE "Entre todos" aparezcan casos de familias numerosas con los dos progenitores en paro que no reciben ningún tipo de prestación; o de personas dependientes a las que han recortado drásticamente la ayuda y tienen que ir a mendigar una silla de ruedas; o de madres solteras en paro que ruegan que alguien les done libros o material escolar porque las comunidades autónomas han eliminado las ayudas de libros, comedor, transporte...?
Cada día me queda más claro que ni de los malos momentos se sale entre todos ni, por desgracia, todos saldrán. Y mientras los suizos andan enfrascados en reférendums propios de sociedades ricas y avanzadas, en España una ILP (Iniciativa Legislativa Popular) está recogiendo firmas para que el parlamento apruebe una renta mínima para parados sin ingresos que rondaría los 400€. Como dirán que no hay dinero para semejante "derroche", se me ocurre que la parte de los presupuestos que se dedica a pagar a diputados, senadores y demás políticos se suspenda y se entregue a todas las organizaciones solidarias que Sí están trabajando para impedir que nos convirtamos definitivamente en parte del Tercer Mundo. Y a los pobres profesionales de la política que consideren mi propuesta insolidaria les recordaré que, al igual que a Escarlata O'Hara siempre le quedaba la tierra roja de Tara, ellos (y sus ahorros) siempre tendrán abiertas las puertas de algún paraíso fiscal.
Ahora os dejo con algo de vocabulario social a dos lenguas:
- Welfare state / Stato del benessere - Estado del bienestar
- Social policy / Politica sociale - Política social
- Unemployment benefit / Sussidio di disoccupazione - Prestación por desempleo
- Living hand to mouth - Vivir en la pobreza
- Chronic poverty / Povertà cronica - Pobreza crónica
- Solidarity campaing / Campagna di solidarietá - Campaña solidaria
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