domingo, 28 de abril de 2019

NO ES PAÍS PARA MADRES (NI HIJOS)

Según la reciente Encuesta de Fecundidad 2018 que ha elaborado el INE (no lo hacía desde 1999), las españolas retrasan la maternidad unos 5 años y tienen menos hijos de los que desearían. Las principales razones son (¡oh, sorpresa!) la falta de conciliación y los bajos salarios. 

Ver las imágenes de origenA mí sinceramente no me han sorprendido mucho los resultados del mencionado estudio, quizás porque en su día me planteé si era el momento adecuado o no para ser madre (básicamente por cuestiones laborales) y porque tengo amigas a las que les gustaría (o habría gustado) ampliar la familia, pero la hipoteca, el coste de la vida y la inestabilidad laboral han hecho desistir de la idea. Porque es muy fácil subirte a un atril con tu sueldo de político (y sabiendo que el día que lo dejes te espera un sillón muy bien remunerado en alguna empresa privada o bufete de prestigio) y dedicarte a dar sermones sobre lo perversas que son las mujeres que recurren al aborto (o están a favor de su legalización) o lo poco patrióticas que son las que se niegan a ser únicamente un útero al servicio del Estado y deciden tener uno o ningún hijo. 

Ver las imágenes de origenA veces me pregunto -sobre ahora que estamos en época electoral- si algún día contaremos en España con una política social y de apoyo a la familia de verdad, no parches como los efímeros 2.500 euros por nacimiento de Zapatero o los 100 euros mensuales que la Comunidad de Madrid da a toda madre trabajadora (si no trabajas estás discriminada, e igual te hace más falta) hasta que el niño cumple 3 años. También me cuestiono si todos esos que presumen de "provida" se darán alguna vez cuenta de que lo que de verdad hay que defender es la vida y la dignidad de las personas una vez han nacido. Que es absolutamente vergonzoso que en España haya casi un millón de niños en situación de pobreza. Y que conste que opino que es muy respetable que el aborto le parezca a alguien un pecado, pero no hay que olvidar que, al igual que a nadie se le obliga a votar (es un derecho), a ninguna mujer se la fuerza a abortar si no quiere hacerlo. A mí por lo menos, que recurrí en mi embarazo a la sanidad pública y a la privada, jamás me insinuó ningún médico lo que tenía que hacer con mi gestación. Y siendo sincera, la verdad es que llevo varios días preguntándome si la nueva generación de políticos no abusara del alcohol, porque para anunciar que si gobiernas el concebido no nacido contará como miembro de la unidad familiar tienes o bien que ser de una inteligencia sobrehumana o haberte tomado un par de carajillos antes de hablar con la prensa.


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Tasa de fecundidad en Europa elaborada por Eurostat
Volviendo a las razones por las que las españolas (creo que junto a las italianas) son de las europeas que menos hijos tienen (y a edades cada vez más tardías), me viene a la mente que si somos uno de los países con mayor precariedad laboral, con jornadas laborales interminables, con un reducido número de guarderías públicas, con un precio de los pisos que hace imposible a mucha gente independizarse antes de los 30 y con una mentalidad aún bastante retrograda y machista, que penaliza a las mujeres con hijos o en edad de tenerlos (sí, hay políticos y empresarios que quieren que seamos madres, pero se olvidan que el artículo 35 de la Constitución habla de nuestro derecho al trabajo), es probable que todo lo anterior tenga su reflejo en las exiguas cifras de nacimientos.

Ojalá llegue el día (pronto, que la situación de la natalidad en España es alarmante!) en el que los gobernantes no se acuerden solo de las mujeres en período electoral y, la mayor parte de las veces, para insultarnos o tratarnos como imbéciles (a alguno solo le falta cuestionar lo que duele parir y anunciar que prohíbe la epidural en caso de llegar al Gobierno), y entiendan que la conciliación no es una cuestión femenina, es un asunto de estado. Y que la incorporación de las mujeres al mercado laboral no es solo un tema de justicia social y una consecuencia de esa igualdad de la que habla la Constitución, supone un beneficio económico de miles de millones para las arcas públicas. Si queremos tener derecho a sanidad, educación, pensiones o ayudas sociales... se necesita gente que cotice y aprovechar el inmenso talento que hay en este país. Y si alguno tiene dudas sobre a lo que me refiero, que mire los índices de paro femenino y las medidas que se aplican en materia de conciliación y permisos de maternidad y paternidad en los países nórdicos, que encabezan el ranking de los más ricos del mundo.
 
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En definitiva, o se toman medidas urgentes para que quien quiera tenga hijos (y hay mucha gente que lo desea) y esos críos puedan crecer en condiciones dignas, o a medio plazo descubriremos que no hay nadie para pagar nuestras pensiones o asegurar que, en caso de grave enfermedad, vamos a tener un hospital público al acudir. Y tampoco estaría mal que algunos cambiaran la mentalidad y entendieran de una vez que ninguna mujer es menos o más mujer que otra por el número de hijos que tenga, ni que ser madre invalida para el trabajo o resta inteligencia.

Sin duda queda mucho trabajo por hacer. Yo, personalmente, pienso seguir trabajando (literal y figuradamente) para que el país en el que vive mi hija sea cada día un lugar mejor. Para que alguna vez sea un buen lugar para ser madre, padre y niñ@.
 
 
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Incluyo algo de vocabulario a dos lenguas sobre el tema:
  • Maternity, Paternity leave / Congedo di maternità, Paternità: Baja maternal y paternal
  • Gender discrimination: discriminación de género
  • Fecundity rate / Tasso di fertilità: tasa de fecundidad
  • Work-life balance / Conciliazione tra vita e lavoro: conciliación entre vida laboral y familiar
 
 
 


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