Hace unos años tuve la oportunidad de entrevistar a Gloria Estefan durante el tour de presentación de su disco 90 millas. Guardo muy buen recuerdo porque siempre me ha gustado la cantante de origen cubano, especialmente su canción "Abriendo puertas", todo un himno a la necesidad de curarse las heridas y seguir para adelante. También me parece un ejemplo del poder del esfuerzo y la determinación, ya que en 1990 la Estefan estuvo a punto de quedarse en una silla de ruedas por culpa de un terrible accidente de tráfico.
Me dio por pensar precisamente en la importancia de la determinación en nuestras vidas hace unos días. Quedé con una amiga una tarde en la que tenía un horrible dolor de lumbago pero, lejos de decirme que tenía mala cara, me soltó: "te veo muy guapa, tienes un brillo especial en los ojos. Se nota que hay determinación en ti". Me descuadró completamente y volví a casa dándole vueltas a eso de que cuando uno está bien por dentro se nota por fuera. Parece uno de esos anuncios de yogures que llenan las franjas de publicidad, pero pensándolo bien cuando la gente está contenta y se siente a gusto consigo misma es cuando más piropos atrae. Y lo contrario, cuando algo no funciona dentro de nuestra cabeza, el rostro se ensombrece por más maquillaje que queramos usar para disimularlo.
Lo que más gracia me hace de la situación es que en apariencia no ha habido cambios sustanciales en mi vida en los últimos meses. Sigo teniendo motivos para estar enfadada o frustrada porque en un aspecto que para mí es importante siembro mucho y, por el momento, recojo poco...pero no me da la gana entregarme a los pensamientos y sentimientos negativos. He recuperado mi lado peleón, he puesto a funcionar mi parte creativa, he empezado a mirarme con buenos ojos y a disfrutar más del día a día y menos de un futuro que no sé que me depara. Además, he dejado de darle vueltas a lo hecho y dejado de hacer. He redescubierto la importancia de la determinación, de tener claro que siempre hay razones para luchar por muchos No que recibamos y he entendido por qué los médicos se asombraron de mi rápida recuperación cuando me diagnosticaron en la adolescencia una enfermedad no muy común pero que podría haber tenido consecuencias muy graves. Quizás como hice caso omiso a tanto mal augurio y jamás se me pasó por la cabeza pensar que no volvería a correr con mis amigos, me tomé mi estancia hospitalaria como una oportunidad de devorar cómics de Mortadelo y Filemón mientras los médicos hacían su trabajo. También ayudó que siempre he sido obediente y constante, así que cuando me decían que tenía que hacer los ejercicios 10 veces, yo los hacía 20 por sí acaso. Sinceramente, saqué muchas enseñanzas positivas de aquella etapa de mi vida y, cuando me vienen las dudas, recupero a la niña luchadora y positiva que siempre ha vivido dentro de mí.

Siempre me ha hecho gracia cuando le preguntan a una top model cúal es su secreto de belleza y responde que se siente bien consigo misma. Si fuera tan sencillo (o tan difícil, según se mire), el mundo estaría lleno de Claudias Schiffer o Andrés Velencosos, pero analizándolo con menos superficialidad es cierto que si uno está bien en su propia piel se ve mejor por fuera, y eso hace que camine con otra seguridad, mirando al frente, y le apetezca cuidar más su fachada, aunque sin caer necesariamente en la obsesión por alcanzar el 90-60-90 a base de dietas de la alcachofa. Reconozco que una de las razones que me hace estar más contenta con las amigas y la hermana que tengo es porque son unas luchadoras y siempre me han transmitido la sensasión de que es mejor afrontar las cosas desde la positividad que desde la derrota. Como me dijeron hace poco: "la vida no consiste en no tener problemas, sino en aprender a jugar al tenis con ellos".
Teniendo en cuenta que este deporte me encanta, no me va a costar imaginarme que soy una especie de Rafa Nadal o Steffi Graff dispuesta a realizar un golpe liftado o meter un ace con todos esos pensamientos negativos que me han fastidiado durante demasiado tiempo. No sé si ganaré el próximo Roland Garros, pero puedo asegurar que estoy dispuesta a luchar hasta la última bola de set. Igual mientras me centro en sembrar algo bueno, descubro que algunas de las semillas ya han dado fruto. Porque al final, como decía Jarabe de Palo, "depende, todo depende, de según como se mire, todo depende".
Y ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas:
- Determination / Determinazione, decisione - Determinación
- "All happiness depends on a leisurely breakfast" - Toda felicidad depende de un desayuno relajado.
- "Be not afraid of going slowly, be afraid only of standing still" - No tengas miedo de ir despacio, teme solo quedarte parado.
- Self-esteem / Autostima - Autoestima
- Self-confidence / Fiducia in se stesso, sicurezzà di se - Confianza en uno mismo
No hay comentarios:
Publicar un comentario