
A mi hija le gustan las muñecas. Tiene una colección maravillosa de Nancys y de muñecas Disney. No me preocupa demasiado, porque igual que juega con muñecas, lo hace conmigo a las estatuas musicales, al escondite o las construcciones. Yo de pequeña también jugaba con muñecas, pero igualmente me inventaba obras de teatro y juegos con todo lo que cayera en mis manos. Y, sobre todo, me sentaba delante del televisor y veía a Rosa María Sardá, Concha García Campoy, Ángeles Caso o Mayra Gómez Kent, y quería ser como ellas. No necesariamente periodista (carrera en la que años después me licencié), yo veía a esas mujeres hacer cosas y quería imitarlas de mayor.
Volviendo a la importancia de los referentes, especialmente en las niñas, yo sin duda le debo parte de lo que soy y de lo que he hecho en mi vida (poco o mucho, que cada cual piense lo que quiera) a mi MADRE. Probablemente porque conoció la explotación laboral desde bien pequeña y después lo ingrato de ser ama de casa, desde que tuvimos uso de razón nos insistió a mi hermana y a mí sobre la importancia de estudiar, de formarnos y no dejarnos ningunear por los que piensan (aún por desgracia muchos e, incomprensiblemente, muchas) que el lugar de las mujeres está en la cocina. Cuando alguien le decía que tenía que enseñarnos a cocinar o coser, ella respondía que bastante ocupadas estábamos con los estudios y el trabajo. Su optimismo, su esfuerzo y su generosidad han sido fundamentales para que hayamos dispuesto de oportunidades que ella no tuvo. Nunca me he arrepentido de estudiar, a pesar de las piedras en el camino, entre otras cosas porque me ha inculcado la perseverancia, el espíritu de hormiga, y siempre que he estado de bajón ha actuado de psicóloga/animadora: "El que la sigue, la consigue"...

Con semejante mujer como ejemplo, ahora soy yo la que se esfuerza por ser un referente materno. Un día mi hija me dijo que quería ser policía. Otro, cocinera para ir a "Masterchef". Yo siempre le repito que me da igual lo que quiera ser de mayor, pero que haga lo que haga tendrá que esforzarse para conseguirlo, como hacen papá y mamá. Aún es pequeña, pero considero fundamental el ejemplo. Ella me ha visto estudiar durante varios años, "robarle" tiempo que me hubiera gustado dedicarle para encerrarme en la biblioteca, hasta alguna vez me ha dicho si me podía ayudar con los apuntes...A veces me he sentido culpable (ese síndrome de la "malamadre" que padecemos alguna vez casi todas), pero creo sinceramente que, desde su inocencia, ha entendido por qué mamá a veces no está disponible y, a su manera, me admira.
Me di cuenta un día que la llevé al Museo del Prado a una visita para niños. Me pidió que me sentara detrás suyo para chivarle las respuestas cuando la guía preguntara quiénes eran la Infanta Margarita o la diosa Atenea. Como me gusta Velázquez, sabía de lo que estaban hablando. Al salir, le pregunté si le había parecido interesante y me respondió: "Mamá, tú si que eres interesante, porque sabes muchas cosas". Luego, me ha repetido en varias ocasiones que soy muy inteligente y que le encanta que sea su English teacher.
No soy Einstein o Marie Curie, no he descubierto una vacuna ni inventado nada, pero siempre he sido intelectualmente muy curiosa e intento inculcárselo. Le leo una historia cada noche desde que tenía un año, la llevo a exposiciones, cuentacuentos, le digo que lo más importante no es ser muy inteligente, sino no rendirse, porque la mayor parte de las cosas no salen a la primera. Cuando vemos "Mulan" o "Brave", y en la película se ríen de ellas por ser mujeres, no le oculto que en el mundo hay muchas personas que piensan que las niñas son inferiores, pero que ella no haga ni caso a esos comentarios y crea siempre en sí misma.
En definitiva, me gustaría que, a medida que crezca, interiorice que si su madre puede, ella también, y que crezca siendo consciente de las dificultades de la vida, pero también convencida de que a lo largo de la historia ha habido (y hoy día por fortuna hay cientos de ejemplos) muchas mujeres que han luchado y que han abierto camino al resto. Destacadas políticas, deportistas, científicas, escritoras, pero también mujeres anónimas (como su madre, su tía, sus abuelas), que pueden servirla de referente, de fuente de inspiración. Creo que sí eso lo tiene claro, jugar con muñecas tampoco le va a hacer mucho daño.
P.D: El regalo que ha pedido para su próximo cumpleaños es una caja de herramientas.
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Incluyo algo de vocabulario a dos lenguas (inglés e italiano) sobre el tema:
- Gender gap/ Divario di genere: brecha de género
- Sexist toys / Giocattoli sessisti: juguetes sexistas
- The glass ceiling / Soffitto di cristallo: techo de cristal
- “How important it is for us to recognize and celebrate our heroes and she-roes!” - Maya Angelou
- “We must raise both the ceiling and the floor.” - Sheryl Sandberg / "Debemos alcanzar ambos: el techo y el suelo".


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