Hay sucesos que a uno le llevan a reflexionar o a analizar desde distintos ángulos, quizás porque llegan de forma especial y generan una ola de empatía entre (casi) todo el mundo. En estos días he seguido con sumo interés todo lo relacionado con la trágica desaparición del avión de Germanwings en los Alpes (llamarlo accidente, después de saberse que fue el copiloto quien lo estrelló deliberadamente, no me parece adecuado).
Otro ángulo desde el que mirar es el de los medios de comunicación. Reconozco que, como periodista vocacional, me hubiera gustado tener la oportunidad de estar en el lugar de la noticia (igual que tuve la oportunidad de cubrir el 11M desde Atocha cuando no era más que becaria en una radio), pero nunca entenderé el afán de las empresas del sector en obligar a que los periodistas se aposten en el aeropuerto a ver si pueden grabar la llegada de los familiares (que, como es lógico, llegan desorientados y consternados porque no debe ser fácil asumir que tu padre, madre, hijo, nieto...no han llegado a su destino). El dolor se debería respetar siempre, otra cosa es que esos familiares quieran después hacer declaraciones a la prensa.
Algunos que también deberían hacer autocrítica -en este caso, sobre el tipo de país que están creando- son los políticos y determinada televisión de procedencia italiana. Mientras la mayoría de la gente mostraba su consternación y sus condolencias, algunos energúmenos cercanos a la psicopatía se reían de que las víctimas eran catalanas (entre otras lindezas), un hecho al que probablemente han contribuido nuestros políticos, que en los últimos años no han hecho más que desunir a los españoles: "que si los andaluces son todos unos vagos que viven de subvenciones", "que si los manchegos son tal", "que si los madrileños son cual", "que si los catalanes esto y lo otro"..., en vez de fomentar un sentimiento de solidaridad entre regiones, porque las comunidades autónomas no deberían estar nunca por encima de las personas. Al despropósito, por supuesto, se unió Artur Mas, que aprovecha cualquier fregao para lloriquearle a la comunidad internacional. Esta vez le ha sentado mal que el monolito en memoria de las víctimas no esté escrito en catalán, olvidándose que las 52 víctimas de nuestro país que iban en el vuelo tenían la nacionalidad española, no la catalana, madrileña o murciana.Y qué decir de los "seres" que se autodenominan seguidores de ese monumento al músculo cerebral que es "MYHYV". Se puede ser cenutrio (Mediaset seguro que está encantada del tipo de espectadores que tiene), pero "cagarse en todo" en las redes sociales porque un accidente aéreo con 150 fallecidos ha provocado el retraso de su programa favorito vuelve a rozar nuevamente la psicopatía. Seguro que también sus padres están super orgullosos de los valores que han transmitido a sus hijos.
Por último, que no menos importante, me han llamado mucho la atención todas las informaciones en torno a las posibles razones que han llevado al copiloto Andreas Lubitz a estrellar el avión a propósito. Han repetido que padeció una fuerte depresión hace años y que podría encontrarse nuevamente deprimido por diversos problemas en la vista y una ruptura amorosa. Sin darse cuenta, los medios han lanzado la idea de que una persona deprimida es un potencial asesino, estigmatizando a todo el que pueda tener que recurrir a un psiquiatra en algún momento de su vida (algo mucho más habitual de lo que la gente piensa: la depresión es una de las principales lacras del siglo XXI). Tal vez, tanto los expertos como la gente de la calle necesitamos recurrir a enfermedades mentales porque lo que más miedo da al ser humano es constatar que la maldad en sí misma existe. Sin necesidad de padecer ningún trastorno, y manteniendo una apariencia normal, algunas personas han cometido actos monstruosos y la única explicación "lógica" que han dado después es que querían saber lo que se sentía al matar. Ya lo dije una vez, es más fácil de asumir que un monstruo sea alguien feo, oscuro, deforme, a pensar que pueda ser ese vecino con el que nos cruzamos en el portal, o ese amigo con el que hemos compartido confidencias.
Espero sinceramente que todos los familiares encuentren con el tiempo razones para seguir adelante, seguro que ese será el mejor homenaje que le puedan hacer a sus seres queridos.
- Flight accident / Incidente aereo - Accidente aéreo
- Black box / Scatola nera - Caja negra
- To crash / Sbattere, schiantarsi - estrellarse, chocar
- Deliberate / Intenzionale, deliberato - Deliberado
- To lose the head / Perdere la testa - Perder la cabeza
- Pain, sorrow / Dolore, sofferenza - Sufrimiento, dolor
- Sensationalism / Sensazionalismo - Sensazionalismo, amarillismo

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