lunes, 8 de diciembre de 2014

LA CONSTITUCION DE LA PENURIA

Desde la última vez que visité estas páginas puedo asegurar que no me he aburrido, entre trabajo y otras actividades que me han hecho disfrutar y redescubrir mi lado más creativo. Aún así, no he dejado de darle vueltas a lo que pasa a mi alrededor, y la verdad es que la mayor parte de las veces la realidad me parece desoladora.

Hace unos días me encontraba en un semáforo en pleno Paseo de la Castellana cuando se me acercó una mujer. Me pidió alguna moneda ya que, según me dijo, llevaba 4 años en paro y tenía un hijo de 7 años. Por desgracia no puedo darle una limosna a todo el mundo que me encuentro pidiendo en el metro o en la calle, pero esta vez me llegó su historia y le di un euro. No lo cuento para que nadie piense si soy o no generosa, sino porque llegué al trabajo dándole vueltas a la situación de ese niño, que con 7 años se tiene que dar cuenta de que en su casa faltan las cosas más básicas. Probablemente ese pequeño disfrute de una beca comedor gracias a Educo.org, tenga libros gracias a la generosidad de algún familiar y pueda acceder a ropa y zapatos por mediación de Cáritas o de alguna Ong.
 
 
Luego me leo la Constitución y descubro con horror que ese gobierno que tanto presume de recuperación fuera de nuestras fronteras ha pisoteado todos los derechos consagrados en la Carta Magna. Ni protección a la infancia, ni ayudas a los discapacitados, ni política económica enfocada al pleno empleo (más bien a la creación de empleo basura), ni derecho al trabajo y a recibir una remuneración suficiente para satisfacer las necesidades propias y de su familia, ni protección a las madres, ni sistema tributario justo...

Hablando de esto último, ahora anuncian con gran pompa las nuevas deducciones fiscales, disfrazando de generosidad lo que no deja de ser algo de justicia, que quien más tenga más pague. Casualidad me parece que en 2015 haya elecciones municipales y generales. Aún por muy generosos que se presenten, no deja de ser vergonzoso que España esté siempre en las posiciones de cola europea en cuanto a ayudas a la maternidad y la crianza de hijos, prestaciones de todo tipo, pensiones y, lo más destacado, sueldos (según una encuesta, más del 45% de los asalariados no llegaron el año pasado a mileurista y uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de la pobreza). Pero bueno, que haya que hacer una gran recogida de alimentos en toda España para dar de comer a esas familias que no tienen ningún tipo de ingreso, o que proliferen las iniciativas solidarias para hacer llegar regalos a todos los niños españoles en estas fechas tan especiales no importa, al fin y al cabo la mayoría de los que votan a los que nos gobiernan gozan de una situación económica desahogada y todas estas informaciones les suenan a chino.
 
El resto (y a muchos aún le sorprende) viven entre la desconfianza absoluta a los políticos y esa melodía tan aparententemente atractiva como a saber si irrealizable de Podemos. Pero nos queda esperanza. No hay nada mejor para olvidarse un rato de la realidad que entregarse a los placeres de la navidad: fiestas, comilonas, regalos...ya llegará después enero con las rebajas y los kilos de más que nos hacen no entrar en los pantalones.

  • Unemployment benefit / Sussidio di disoccupazione - Prestación por desempleo
  • Benefits / Beneficenza - Beneficencia, ayuda social
  • National minimum wage /Stipendio minimo - Salario mínimo
  • Child poverty and social exclusion / Povertà infantile ed esclusione sociale - Pobreza infantil y exclusión social
  • Welfare state / Stato del benessere - Estado del bienestar
  • Human rights / Diritti umani - Derechos humanos
  • Cuts in social policy / Tagli in politica sociale - Recortes sociales 

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