lunes, 14 de enero de 2013

UN DESPROPÓSITO DE PAÍS

Si me preguntan en qué consiste el modelo federal, del que se habla últimamente tanto con motivo de la decisión del gobierno catalán de luchar por la independencia, diré que no tengo demasiada idea y que no sé en que se diferencia del estado de las autonomías que tenemos en España. Lo que sí tengo claro es que hay muchos aspectos de nuestra organización territorial que no me gustan y que si algún partido propusiera en serio la devolución al gobierno central de las competencias de sanidad, educación y justicia, yo le votaría. 
Sinceramente creo que parte de la crisis económica que padecemos se debe a la desorganización, desunión y derroche que suponen las autonomías. No tengo nada en contra de que nos dividamos en regiones, pero no entiendo por qué los españoles sufrimos auténticas desigualdades en asuntos que no son ni más ni menos que derechos reconocidos por la Constitución. 

Si fuera extranjera y me mudara a España lo primero que me chocaría es que, dependiendo de donde vives, tienes derecho a unas prestaciones sanitarias u otras, pagas un euro por receta o no, el umbral de renta es diferente a la hora de acceder a la justicia gratuita o la historia que te cuentan en el colegio es diferente, ya que más importante que los hechos son las interpretaciones. Pensaría, no sin cierta razón, que es un país ingobernable en donde el presidente pinta menos que un pulpo en un garaje. No me gustan la mayoría de las medidas que ha aprobado Mariano Rajoy, pero me indigna más pensar que cada presidente autonómico las obedece o no en función de sus propios intereses, olvidándose de que de una situación tan complicada se sale unidos o no se sale. Madrid y Cataluña aprueban un euro por receta que el estado impugna ante el Tribunal Constitucional con el dinero de todos los españoles; Canarias, Asturias o Castilla y León anuncian que seguirán atendiendo a inmigrantes sin papeles; el gobierno catalán asegura, sin ningún rubor, que piensa boicotear la nueva ley de educación y que creará su propia Hacienda; País Vasco y Extremadura le abonan la paga extra a sus funcionarios... Son sólo algunos de los ejemplos del desbarajuste de país en el que vivimos, circunstancia que sin duda pone en duda nuestra credibilidad como estado y fomenta prejuicios como que los españoles no trabajamos.

Respetando el sentimiento nacionalista, que es legítimo, a mi lo que me interesa es vivir en un país donde todos los ciudadanos seamos verdaderamente iguales y donde los gobernantes autonómicos dejen de echar leña al fuego y de enfrentar a unos con otros. La pena es que no tengamos unos líderes políticos con carisma y auténtico sentido de estado, sino que contemos con unos monigotes que con tal de llegar a Moncloa se encamen políticamente con el primer partido nacionalista que les ceda -a cambio de un alto precio- sus preciados pero envenenados escaños. 

Ahora os dejo con algo de vocabulario a dos lenguas.
  • Federal states / Regioni - Autonomías, regiones
  • Competences / Competenze - Competencias
  • Default / Fallimento - Quiebra
  • Debt / Debito - Deuda
  • Equality / Uguaglianza - Igualdad
  • Political agreement / Alleanza politica - Alianza política

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