Siempre he sido una firme defensora del esfuerzo, seguramente por influencia del ejemplo paterno y de haber interiorizado aquello de "quien algo quiere, algo le cuesta". Siempre he sido de esos alumnos responsables que entregaban las tareas a tiempo y no protestaban por la carga de trabajo, quizás por eso me indigna especialmente comprobar que las sucesivas (y lamentables, en mi opinión) reformas educativas lo único que han hecho ha sido facilitarle la vida a los vagos e intentar que la sociedad interiorice el mensaje de que no se puede suspender a un niño porque si no le provocamos un trauma.
Pensaba en todo esto el otro día a raíz de la que se ha armado con la decisión del ministro de Educación de exigir un 6,5 para obtener una beca. Personalmente estoy de acuerdo en que las calificaciones tengan un peso a la hora de conceder ayudas públicas, pero no en que sean el único elemento a tener en cuenta. En mi modesta opinión sería justo analizar la situación de cada estudiante que solicita una beca y ponderar situación económica, notas y si esa persona compatibiliza estudios y trabajo. Porque no es lo mismo un 8 en una Ingeniería que en otras carreras, ni es comparable el esfuerzo que hace una persona que de la Facultad se va al trabajo o a hacer prácticas que quien de las clases se dirige directamente a su casa. Tampoco creo que haya por qué becar a un estudiante con pocos recursos que suspende todo el curso por falta de interés en vez de a otro con una renta media que saca notas brillantes. Quizás el problema de fondo de la universidad española es que no quiere o no sabe adaptarse al mundo del trabajo. ¿No sería más racional que si en nuestro país sólo hacen falta, pongamos por caso, 1000 periodistas al año, 5000 médicos y 200 maestros el número de plazas en esas carreras se limitara a la demanda real? ¿No es contraproducente formar a un número excesivo de universitarios para luego obligarles a emigrar a Alemania, Francia o Reino Unido en busca de un futuro decente, o para que se conviertan en trabajadores sobrecualificados con contratos precarios y sin ninguna motivación? ¿Por qué los planes de estudio de muchas carreras- entre ellas Periodismo-, en vez de asignaturas prescindibles y absurdas, no incluyen el aprendizaje obligatorio de varios idiomas, el manejo de herramientas de diseño gráfico y la capacidad para desenvolverse delante de una cámara o micrófono? No sé por qué me da que como país nos iria mejor...
Siguiendo con lo del 6,5 me vienen otras dudas. ¿Es lo mismo conseguir esta nota en un colegio privado, donde existe la posibilidad de seleccionar solo a los más aplicados, que en uno de esos colegios públicos víctima de los recortes de profesores, actividades extraescolares y clases de apoyo a alumnos con mayores dificultades, en los que es fácil encontrar a 35 chiquillos en una clase, algunos de los cuales proceden de hogares desestructurados o semianalfabetos? Dejo ahí la pregunta por si el ministro Wert me la responde algún día. De paso también me reafirmo en mi irritación porque se "regale" el título de Bachillerato a quien tiene 3 suspensos y reitero que quien de verdad quiere lograr algo pone toda la carne (o neuronas) en el asador para conseguirlo.
Ahora os dejo con algo de vocabulario estudiantil a dos lenguas:
- Highly/Low-skilled / Alta/Bassa qualificazione - Alta/Baja cualificación
- Marks / Voti - Notas, Calificaciones
- Scholarship /Borsa di studio - Beca
- Internship /Company placement - Tirocinio - Prácticas
- Youth unemployment / Disoccupazione giovanile - Desempleo juvenil
- Drop out / Abbandono scolastico - Abandono escolar
- Equality of opportunities / Uguaglianza di opportunità - Igualdad de oportunidades