Está a punto de acabar el verano -probablemente mi época del año favorita-, y recién aterrizada me ha dado por pensar que puede ser un período muy perjudicial para la salud (especialmente mental) de algunas personas. Si uno lo está pasando mal económicamente o en algún otro aspecto personal, o anda bajo de confianza, igual este período de idas y venidas, de idílicas imágenes playeras y de lucir el tipo (o no) que has estado cultivando todo el invierno no sea el preferido para estas personas.
Viendo fotos el otro día de lo vivido en las últimas semanas, me dí cuenta de que tenía muchas razones (y personas) por las que estar contenta, aunque reconozco que en algún momento he sentido una punzadita de envidia viendo en las redes sociales fotos de algún que otro amigo o conocido en uno de esos maravillosos destinos a los que me gustaría ir un día. Y me dio por pensar que tal vez más de uno que tenga muy desarrollado el susodicho pecado capital debería abstenerse de ojear durante estos meses el "Hola" o prestarle poca atención a las fotos que la gente pone en Facebook o Instagram, no vaya a ser que les dé un subidón de envidia o caigan en el terrible error de ponerse a comparar sus vidas con las de esos "afortunados".
En verano (o en cualquier otra época del año) es probable que todos alguna vez hayamos caído en la -tóxica y peligrosa- tentación de ponernos a comparar lo que hemos hecho o dejado de hacer, lo que tenemos o no, etc., con la vida del amigo, vecino, compañero de trabajo...llegando a la conclusión de que lo que tienen los demás es siempre mejor. Seguro que hemos cotilleado en Facebook algunas vidas ajenas y hemos pensado "mira ésta, de vacaciones en Nueva York", "mira el otro, todo el día de parranda con los amigos", "todo el mundo tiene suerte, menos yo"...y nos hemos compadecido de nosotros mismos porque en ese momento "solo" estamos con nuestra familia en Benidorm, comiendo una paella y disfrutando de gente que nos quiere y nos hace reír, pero eso no nos parece tan glamouroso como lo que viven los demás. Casualmente, uno se suele comparar siempre para peor, no se pone a pensar que mientras está tumbada a la bartola en una playa (o donde leches esté) hay miles de personas dispuestas a arriesgar su vida en barcas hinchables para huir de la guerra en Siria o Irak, o que mientras se lamenta por haber cogido unos kilitos de más a base de cócteles, helados y demás manjares, a lo mejor su vecino tiene la nevera (y los bolsillos vacíos).
Creo que no hay mayor muestra de inteligencia emocional (o de sabiduría) que desconocer qué es la envidia; la capacidad que tienen algunas personas (entre ellas mi madre, a la que admiro profundamente por ello) de vivir felices con lo suyo o no preocuparse jamás de si fulano tiene una casa más grande, de si mengano veranea en sitios más chulos...Porque vivir pendiente de las vidas ajenas de Facebook agota, es como cargar con una pesada bola atada al pie.
Yo he decidido que, sea en verano o en invierno, no tengo ganas ni tiempo de centrarme en lo que tienen o dejar de tener lo demás, bastante tengo (por suerte) con mis proyectos vitales y la gente que me rodea. Porque como dijo una vez Eleanor Rooosevelt: "Las mentes grandes hablan de ideas, las mentes medianas hablan de eventos; las mentes pequeñas hablan de los demás".
- "Don't criticize what you don't understand, son. You never walked in that man's shoes". - "No critiques lo que no entiendes, hijo. Nunca has caminado con los zapatos de ese hombre".
- "Be who you are and say what you feel because those who mind don´t matter and those who matter don´t mind" - "Sé quien eres y dí lo que sientes, porque a los que les preocupa no te importan y a los que les importa no te preocupan".
- "As soon as you trust yourself, you will know how to live" - "Tan pronto como confies en ti mismo sabrás cómo vivir".
- Envy, Jealousy / Invidia - Envidia
- Make a comparison with, Compare sb with sb / Paragonare, Mettere a confronto qlc con qlc - Compararse con alguien
- Criticize / Giudicare - Juzgar, criticar