Tengo que reconocer que cada día me sorprende menos la estupidez de los políticos, pero eso no quita que me moleste profundamente que intenten engañar deliberadamente a la gente y hacer pasar por blanco lo negro. Hace unos días la Secretaria de Estado de Emigración declaró que los jóvenes españoles se están yendo al extranjero no por falta de trabajo, sino por afán aventurero. Si no fuera porque esta "lumbreras" cobra del erario público, igual hasta me hacía gracia semejante afirmación.
Resulta sorprendente que el gobierno, en vez de estar preocupado por solucionar el paro juvenil, que llega al 50%, y por poner remedio a la fuga de cerebros -lo que sin duda tendrá consecuencias terribles en un futuro cercano-, dedique sus esfuerzos a tergiversar la realidad y a disfrazar un auténtico drama nacional convirtiéndolo en una novela de aventuras. No hace falta más que ver Españoles por el Mundo para darse cuenta de que en muchos países -especialmente de Europa- se vive mejor que en el nuestro, pero estoy convencida de que si no fuera por la terrible crisis económica por la que atravesamos y por los escalofriantes índices de paro, muchos profesionales españoles no habrían tomado la díficil decisión de emigrar en busca de un futuro mejor. Pero que miles de ingenieros, arquitectos, médicos o periodistas hagan cada día las maletas y pongan su talento al servicio de otros países no parece preocupar demasiado a nuestros dirigentes, convencidos de que lo único que mueve a los jóvenes españoles mejor preparados de la historia es su afán de aprender otros idiomas y vivir aventuras que emulen a los protagonistas de Una casa de locos (historia de varios erasmus en Barcelona). En vez de eso, una inmensa mayoría afronta un viaje sin retorno astiados de un país que no ofrece oportunidades y donde muchos empresarios han aprovechado la susodicha crisis para forrarse a costa de explotar al trabajador más joven con el beneplácito del gobierno, que permite contratos vergonzosos por debajo del salario mínimo interprofesional -ya de por sí uno de los más bajos de Europa-.
He vivido fuera y siempre he pensado que este tipo de experiencias ayudan en el desarrollo vital de una persona, pero me da mucha pena que España se haya convertido de nuevo en un país de emigrantes y que cada día perdamos talento y reputados profesionales. Sin duda, esto pasará factura en los próximos años en forma de pérdida de competitividad y déficit de JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados), pero cuando los que mandan se quieran dar cuenta probablemente será tarde. Lo triste es que los que no se marchan para no volver nunca son los inútiles que llenan los ministerios, el Parlamento y demás organismos oficiales. A estos los enviaría (recordando un famoso anuncio de refrescos) a "tomar Fanta"...
Después de esta reflexión os dejo de nuevo algo de vocabulario a dos lenguas:
He vivido fuera y siempre he pensado que este tipo de experiencias ayudan en el desarrollo vital de una persona, pero me da mucha pena que España se haya convertido de nuevo en un país de emigrantes y que cada día perdamos talento y reputados profesionales. Sin duda, esto pasará factura en los próximos años en forma de pérdida de competitividad y déficit de JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados), pero cuando los que mandan se quieran dar cuenta probablemente será tarde. Lo triste es que los que no se marchan para no volver nunca son los inútiles que llenan los ministerios, el Parlamento y demás organismos oficiales. A estos los enviaría (recordando un famoso anuncio de refrescos) a "tomar Fanta"...
Después de esta reflexión os dejo de nuevo algo de vocabulario a dos lenguas:
- To find employment / Trovare lavoro - Encontrar trabajo
- Employer / Datore di lavoro, Imprenditore - Empresario
- Unemployment benefit / Sussidio di disoccupazione - Prestación por desempleo
- Competitivity / Competitività - Competitividad
- Brain drain / Fuga di cervelli - Fuga de cerebros
- Human capital / Capitale umano - Capital humano